Las calles se tiñeron ayer del blanco de las camiseta de las más de mil participantes que se dieron cita en la séptima edición de la Carrera de la Mujer.
Una prueba que arrancó a las doce del mediodía en la Gran Vía, con unos 2.400 metros de recorrido hasta la meta, situada en la explanada de La Marina, y en donde no sólo fueron mujeres las que se unieron a la fiesta.
Padres, hermanos, novios, hijos, nietos... nadie se quiso perder esta popular carrera que rompe todos los registros en cuanto a participación y por una buena causa de por medio, la lucha contra el cáncer.
En un ambiente festivo y cada uno a su ritmo, ya sea corriendo con un ligero trote, andando o, incluso, hasta en carrito para bebés, la marea blanca inundó el centro de la ciudad.
Pero como prueba deportiva que es, aunque la participación sea lo que prime por encima de todo, hubo una campeona y, para no variar, fue Samira Mhandi, una de las mejores atletas de las que compiten en nuestro suelo y que ayer se coronó por quinta vez vencedora en esta carrera.
Pero la ‘fiesta’ no finalizó una vez que la última corredora cruzó la línea de meta, ya que hubo tiempo para seguir haciendo deporte con una masiva sesión de aerobic en el escenario central del Parque Urbano Juan Carlos I.
También hubo entrega de trofeos para la campeona, la más veterana y la asociación más numerosa ante la presencia de las autoridades, encabezadas por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, junto a las consejeras Mabel Deu (Educación, Cultura y Mujer), Susana Román (Juventud, Deportes y Menores) y Minu Sunderdas, presidenta de la Asociación Contra el Cáncer de Ceuta.
Para reponer fuerzas, paella por cortesía de la organización para poner el broche a la jornada en una Carrera de la Mujer que más bien debería llamarse ‘Por la Mujer’ dada la implicación de hombres y mujeres, por igual, por ‘ellas’ y también por la lucha contra el cáncer.
















