Las autoridades de seguridad en la región de Tánger (Marruecos) se encuentran en estado de alerta desde hace días para frenar el movimiento de inmigrantes que intenten cruzar hacia Ceuta bien por la valla o espigones, o bien, directamente, embarcándose en las ‘pateras de la muerte’.
Este refuerzo de las medidas de seguridad y el endurecimiento del control tiene como objetivo impedir que los medios de transporte público trasladen inmigrantes en situación irregular hacia la ciudad de Castillejos y sus alrededores.
Todo esto ocurre tras haberse registrado un accidente de tráfico, tal y como recoge el diario digital Hespress.
La causa, un accidente
Según las fuentes consultadas por este medio, la semana pasada se produjo un accidente grave en una zona rural del municipio de Fahs-Anjra, que dejó varios inmigrantes heridos.
Viajaban en un coche particular perteneciente a una agencia de alquiler de vehículos en Tánger.
Las mismas fuentes señalaron que el conductor del coche sigue fugado, mientras que los inmigrantes fueron trasladados a un hospital para recibir atención médica. No se han dado detalles sobre su estado de salud ni sobre el número exacto de personas heridas.
Además, el gerente de la agencia de alquiler de coches fue citado para ser interrogado en relación con el vehículo implicado, que estaba siendo utilizado para trasladar inmigrantes hacia Castillejos con el objetivo de cruzar de manera ilegal.
Control a taxistas
Las investigaciones siguen en curso. Fuentes del sector del transporte informaron que varios taxistas que operan en la ruta Tánger–Castillejos, pasando por Ksar Sghir, han sido interrogados por haber transportado a inmigrantes junto con ciudadanos marroquíes.
Estas mismas fuentes indicaron que los conductores de grandes taxis han recibido instrucciones estrictas para no permitir el transporte de inmigrantes africanos desde Tánger hacia Castillejos o zonas cercanas. También se les advirtió sobre las posibles consecuencias legales si se ven implicados en este tipo de actos.
Por otro lado, los trenes que llegan a la ciudad de Bougaz están siendo objeto de controles y registros de seguridad constantes, con el fin de interceptar a los inmigrantes que intentan llegar a Tánger. En muchos casos, estos son obligados a bajarse en estaciones previas y devueltos a las ciudades de origen.






