Huyen sin freno. Cada vez son más. Lo que antes resultaba anecdótico ahora es una constante en los movimientos migratorios: el protagonismo lo tienen las mujeres, prácticamente adolescentes.
Este miércoles, varios jóvenes magrebíes se echaron al mar para intentar cruzar a Ceuta desde Marruecos. Es la tónica que se repite ya a diario, tanto que estas situaciones terminan siendo una costumbre, una rutina, aunque no lo debiera ser.
La Guardia Civil ha ido marcando este miércoles las zonas en donde veía a los inmigrantes en el mar, que eran posteriormente recogidos por la Marina Real de Marruecos.
Al aproximarlos a los arenales, se pudo apreciar cómo varias de las personas del grupo eran chicas.
Son identificadas e incluso fotografiadas. En muchas ocasiones sus familias no se enteran de que han sido interceptadas hasta días después.
Sin miedo a la muerte
No hay miedo a morir, tampoco las denuncias por desaparecidos suponen un obstáculo. Los movimientos migratorios continúan reflejándose en estadísticas recogidas por Interior, pero a su manera.
En la práctica se rompe con cualquier previsión, ya no hay temporalidad, se producen intentos continuados que en muchas ocasiones son incontrolables.
Los nadadores buscan la forma de cruzar, muchas veces ayudados por embarcaciones. Otras, eligiendo rutas tan imposibles que terminan extenuados en recorridos que merman todas sus fuerzas por ser cada vez más amplios y alejados de los espigones.
El goteo es constante, la situación de los centros queda colapsada. No hay forma de reconducir una situación que, por repetida, ha terminado incluso no siendo noticia al menos para los medios nacionales.
El olvido de la frontera sur

Nadie mira hacia la frontera sur, tampoco se atienden las carencias de recursos de la propia Guardia Civil a nivel de personal y embarcaciones.
No se atiende la necesidad de resolver en el ámbito diplomático esta repetición en los pases, ni siquiera la cifra de 40 muertes en este 2025 provoca cambios.
Y esos son los fallecidos en la ruta de Ceuta, en Marruecos dar con esa cifra es un imposible.






No es que huyan de allí,se corre la voz de que los tontos españoles los mantienen y les dan una paguita.
Si no hubiera nada de eso no vendeian