El Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta ha vuelto a poner sobre la mesa del Gobierno de Ceuta la necesidad de aprobar una Ordenación Reguladora del Informe de Evaluación de Edificios (IEE) que se introdujo en la legislación hace ya más de diez años.
A mitad de camino, hace seis, la Consejería de Fomento llegó a tener un borrador perfilado con un buen número de objetivos loables para justificar su implementación: “Transmitir a los ciudadanos una cultura favorable a realizar controles periódicos en la edificación”; “garantizar la durabilidad y seguridad de los edificios en Ceuta evitando su depreciación y facilitando el diagnóstico de las distintas patologías” y propiciar “la ejecución de las obras que subsanen las deficiencias de que adolezcan los inmuebles facilitando un control sobre el estado del parque de viviendas local”.
Inexplicablemente, el asunto sigue en un cajón, por lo que el COACE va a insistir en su conveniencia ahora que el pavoroso incendio de hace algo más de un mes en Valencia obligó a muchas administraciones, entre ellas la local, a espabilarse.
Los especialistas creen con acierto que a través de las evaluaciones periódicas del IEE y no con respuestas improvisadas o atropelladas se podría introducir también el factor seguridad frente a incendios en el examen de los bloques residenciales, así como utilizar parte de los fondos europeos que para rehabilitación se siguen destinando a la ciudad autónoma con el objetivo de que los propietarios sin recursos puedan acometer las reformas que precisen sus inmuebles para ser accesibles, eficientes y seguros, entre otras cosas.
Se trataría de un avance para la ciudad y para toda su población.






