Fue condenado a cárcel por un delito contra la salud pública y se le suspendió la pena de ejecución al darse los condicionantes precisos para adoptar esta medida.
Pero en disfrutando de su régimen de libertad volvió a ser detenido por llevar hachís y, de nuevo, condenado, una pena que habrá de sumar a la que quedó condicionada.
De tal manera, un hombre de origen marroquí pasará, en total, tres años y nueve meses de cárcel toda vez que se reconociera su culpabilidad en la Sala de lo Penal número Uno y mostrara acto seguido conformidad con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal en base a la comisión del mencionado tipo delictivo. En esta segunda ocasión, llevaba 29 kilos de hachís.





