El CD Camoens tenía por delante otro choque en su camino de la Segunda División de fútbol sala. El equipo naranja de Ceuta recibía en el Guillermo Molina al Torreblanca Melilla B.
Por delante había un gran derbi del Norte de África. Las de Ceuta queriendo recuperar la buena racha perdida en Albacete mientras que las de Melilla buscaban salir del último puesto de la clasificación.
El Camoens dominaba al inicio
Si bien en los primeros minutos no se vieron goles en la contienda, se vio mucho nivel ofensivo, sobre todo del lado de las ‘Guerreras Naranjas’. Varias eran las ocasiones que hacían sufrir a la portera de Melilla.
Ya fuera a través de disparos lejanos o de presiones con robos peligrosos, el Camoens se mostraba fuerte, al contrario que sus rivales. Aún así el gol que pusiera por delante a las de Antonio Damián no llegaba.
El Camoens siguió atacando en todo el transcurso del choque, pero no llegó a encontrar premio y se fueron a vestuarios.
Segunda parte
El asedio con el que finalizó la primera mitad del encuentro volvió a repetirse al inicio de la segunda mitad. Las ‘Guerreras Naranjas’ fueron a por la victoria.
El asterisco de aquellas intenciones es que no tenían manera de hallar buen puerto. El asedio de las naranjas a las azules no encontró manera de culminar en tanto.
Fueron constantes los disparos de las jugadores del Camoens: por dentro, por fuera, de derecha e izquierda. Ni Elodie, ni Miralles u Otero encontraban una manera de hacerse con el gol que asegurara la victoria.
A falta de cinco minutos el rival tuvo alguna que otra ocasión, pero no fueron lo suficiente como para dañar al Camoens. El equipo naranja se defendió bien, con y sin balón, pero no encontró el modo de hacerse con la victoria.
Se acabó el choque con un resultado a gafas y la frustración en la cara de unas jugadoras que sabían que este no era el día.






