La barriada Recinto Sur de Ceuta atraviesa una situación de malestar vecinal que se refleja en varios frentes abiertos: la falta de zona de aparcamiento prometida; solares abandonados en condiciones insalubres; y una limpieza deficiente que, según los vecinos, se ha agravado en los últimos meses.
José María Romero, presidente de la asociación de vecinos, expone la problemática arrastrada durante años y que aún no ve una solución institucional. En abril realizó una denuncia pública, pero tras el silencio del gobierno local, ve necesario volver a hacerlo.
Promesa incumplida y obra paralizada
El déficit de plazas de estacionamiento en el Recinto Sur es, desde hace más de una década, una de las mayores reivindicaciones vecinales, según ha trasladado Romero.
El presidente vecinal recuerda que en el segundo Plan Aparca se prometió a la barriada la construcción de un aparcamiento en la zona del pabellón Guillermo Molina.
Incluso se aprobó un presupuesto para un estudio técnico que, tras superar ciertos problemas iniciales, fue dado por viable en un pleno de la Asamblea hace un par de años, asegura.
El aparcamiento: un relato interminable
“En ese pleno se dijo que todos los temas técnicos estaban subsanados y que se procedía a la realización de los aparcamientos. Eso nunca se ha llevado a efecto”, denuncia Romero.
Posteriormente, con la llegada de Alejandro Ramírez como consejero de Fomento, la asociación volvió a insistir en la urgencia de contar con esta infraestructura. Según el presidente vecinal, en un encuentro cara a cara que tuvo lugar hace aproximadamente año y medio, la respuesta fue negativa: “el aparcamiento nada, porque no hay dinero”, cuenta Romero según lo trasladado por el nuevo consejero.
Silencio institucional
En sustitución al proyecto mencionado, la Consejería propuso habilitar la explanada ubicada en la Huerta del cateto “mediante un allanamiento, asfaltado y pintado del terreno” para su uso como aparcamiento para los vecinos. Las obras comenzaron hace seis o siete meses, pero quedaron paralizadas sin explicación alguna, y hasta el día de hoy.
Actualmente, la zona permanece precintada, lo que ha llevado a los vecinos “a quitar las cintas por desesperación” y volver a utilizar el espacio como aparcamiento.
Romero lamenta la falta de comunicación por parte de la administración: “Nadie nunca se pone en contacto con nosotros ni nos explica lo que ha pasado, qué es lo que va a suceder. Son mentiras sobre mentiras, falsas promesas sobre falsas promesas”.
Romero incluso ve factibles otras zonas de la barriada que podrían ser adecuadas como plazas de aparcamiento.
Una barandilla necesaria

Haciendo un inciso, es petición de Romero volver a exigir -pues se ha comunicado a la ciudad en reiteradas ocasiones- la colocación de una barandilla en las escaleras situadas en la calle Tetuán, donde dos niños han sufrido caídas.
6 solares insalubres
Otro de los problemas graves que sufre la barriada son los seis solares en condiciones higiénicas lamentables. Romero detalla que la respuesta habitual de la Administración es que antes deben localizar a los propietarios para notificarles, un procedimiento que se alarga sin dar una solución.
El presidente vecinal plantea una alternativa legal y directa: la “limpieza subsidiaria”. Esto implicaría que la Ciudad Autónoma asuma la actuación inmediata para garantizar la salubridad de la barriada y que, posteriormente, el coste de la limpieza sea remitida a los propietarios de las parcelas.
“Viviendo como ratas”
“No puedes dejar a los vecinos viviendo como ratas, con suciedad y malos olores. Ellos tienen que velar por la salubridad y ejecutar la limpieza ya. Después que busquen a los dueños y les pasen el recibo”, insiste.
Romero se reitera en que la situación se mantiene desde hace años y que la inacción administrativa ha convertido a estos solares en focos permanentes de basura y plagas, deteriorando la calidad de vida y la imagen del Recinto Sur.
La limpieza: en decadencia

La tercera gran preocupación de los vecinos es la limpieza de la barriada, que, según Romero, ha empeorado notablemente tras el cambio de empresa de servicios. La percepción generalizada es que las calles permanecen sucias y que las labores de baldeo son insuficientes o no existen.
“La barriada está en una suciedad lamentable. A veces limpian con agua, pero no utilizan productos que realmente desinfecten las calles”.
El presidente vecinal asegura que este problema no es exclusivo del Recinto Sur, sino que afecta a toda la ciudad, según le han trasladado otros presidentes de asociaciones de vecinos.
Cansados de esperar
El relato de Romero es un claro ejemplo del sentimiento de desconfianza y frustración hacia la Administración. La ausencia de respuestas claras sobre los aparcamientos, la insistencia en conseguir que los solares por fin encuentren unas condiciones salubres y la deficiente limpieza forman un panorama que los vecinos consideran inaceptable.
Estas no son peticiones nuevas en la barriada, sino una lista fija que se está haciendo bola y que no avanza. El Recinto Sur no sabe ya qué hacer para conseguir mejoras en la zona y el descontento es cada vez mayor.







Vamos, que las bolsas de basura parecen por arte de magia...
Está sucio porque los vecinos son unos GUARROS
Se manifiestan por palestina y no se manifiestan que en sus casas hay ratas y basuras a sin nos va
nos va comer la suciedad.. mal vamos...