La autoridad judicial ha ordenado la entrada en prisión del conductor de un coche detenido en Ceuta este sábado con algo más de 30 kilos de hachís. Pretendía el embarque hacia Algeciras y lo hacía además con su hijo menor de edad.
Tras su detención por parte del Instituto Armado en la zona de embarque, se procedió, este domingo, a su traslado a dependencias judiciales.
Tal y como se preveía, se acordó su entrada en prisión por delito contra la salud pública con la agravante de notoria importancia.
El hachís intervenido, que estaba oculto en los asientos, fue trasladado a las dependencias del área de sanidad, dependiente de la Delegación del Gobierno.

Leo, el can del Cinológico
El decomiso de esta partida de droga se llevaba a cabo solo 24 horas después de que Leo, el can del Servicio Cinológico del puerto, diera en la mañana del viernes con hachís escondido en las ruedas de un vehículo que pretendía el embarque.
El conductor de ese coche también ingresó en prisión, no así la mujer que lo acompañaba.
Son los dos primeros servicios antidroga ejecutados por la Benemérita en este 2026, que han derivado en la entrada entre rejas de los conductores de los coches usados como vía de transporte.
Los coches, primera vía de tránsito de la droga
Los habitáculos practicados en dobles fondos o los recovecos en vehículos son las fórmulas más empleadas para intentar el tráfico de hachís procedente de Marruecos para su introducción en el mercado peninsular.
Tras esas vías está la utilización de las llamadas mulas, hombres y mujeres que prestan sus cuerpos para adosar cargas de hachís que no suelen alcanzar los 2 kilos. También hay quienes portan en su interior la droga, ejerciendo de culeros.
Solo en 2025, la Guardia Civil decomisó algo más de 6 toneladas de hachís y detuvo a 150 personas vinculadas con la comisión de delitos contra la salud pública.






