Los vecinos del Príncipe piden seguridad en este barrio de Ceuta, pero sobre todo una presencia policial más permanente. Los tres últimos días se han sucedido disparos perpetrados por “individuos que van encapuchados” y que solo buscan atemorizar al vecindario.
La noche del martes al miércoles, esos disparos se registraron en la zona del zoco. Dos personas que ocultaban sus rostros estuvieron por el lugar “pegando tiros” de madrugada, detallan los residentes. No uno, ni dos. Los vecinos explican que “fueron varios y repetidos”.
No es un hecho aislado, un episodio sin más. Llevan soportando en el Príncipe esta misma situación durante los últimos tres días.
De madrugada salen a disparar, bien andando, bien a bordo de vehículos a dos ruedas, pero todos con el mismo objetivo: sembrar el pánico en la barriada.
Los residentes en el Príncipe quieren seguridad, que la Policía permanezca de forma fija en el barrio. Denuncian que cuando se suceden estos episodios no están las patrullas y cuando les avisan ya es demasiado tarde, los disparos se han efectuado y sus autores siguen ocultos.
Disparos y sus motivos
Los disparos se producen, sospechan, “por lo que algunos entienden como diversión o porque salen a buscar a alguien contra el que atentar, pero no lo encuentran”.
Los vecinos del Príncipe tienen miedo, en la calle hay gente mayor y niños, colectivos más vulnerables y expuestos a estas situaciones.
En los últimos meses ha habido ingresos de personas heridas “por accidente”, es decir, por rebote o balas desviadas en esos disparos, lo que se etiqueta como daños colaterales del enfrentamiento entre personas armadas.
También ha habido un asesinato, el de Mohamed Larbi. En el Príncipe no lo olvidan, quieren justicia. Su entierro movió una marea humana, fue uno de los más numerosos. Lo asesinaron en marzo. Dos meses después, la Policía sigue investigando, habiéndose apuntado a la participación de al menos dos sicarios y el empleo de diferentes armas.
La sensación de inseguridad
Los vecinos del Príncipe no olvidan esa sensación de inseguridad, tampoco que los disparos se siguen repitiendo en una barriada que quiere vivir en tranquilidad.
Estas últimas noches, marcadas por el fin del silencio a base de tiros, han enojado a los vecinos de bien que tienen sus trabajos, su vida, una familia que sacar adelante, pero saben que pueden convertirse en objetivo de esas acciones al margen de la ley.
Hay armas, jóvenes con disponibilidad de usarlas y resultados nefastos.
En diciembre del año pasado una joven resultó herida tras un fuego cruzado entre dos individuos. Su delito fue pasar por el lugar. Le alcanzó una de esas balas. Este pasado abril, una mujer también resultó herida por el roce de una bala en la espalda.
Las dos víctimas fueron atendidas en el hospital, no se ha comunicado que haya habido detenciones. Los vecinos del Príncipe quieren una Policía fija para que se garantice un mayor respeto en el barrio.
El Subgrupo de Noche de la Policía Nacional y su historia con el Príncipe
El conocido como Subgrupo de Noche de la Policía Nacional estuvo hace años de forma permanente en la barriada del Príncipe. Sus agentes se conocían a los vecinos y aportaban seguridad a un barrio acosado por hechos delictivos.
La Jefatura de aquel entonces ‘se lo cargó’ de un plumazo, sin dar explicaciones. Trabajaban prácticamente de forma permanente por la zona, hasta que dejaron de estar por órdenes de la superioridad policial.
Desde 2011 hasta 2025, Interior ha reconocido de manera oficial hasta 37 casos de asesinatos consumados u homicidios dolosos. En concreto en la barriada del Príncipe se han sucedido los episodios más duros. Pero no solo duelen las muertes, también los disparos y la sensación de abandono.







El resto de ciudadanos queremos colaboración.
Que deje de ser un barrio de ciegos, sordos y mudos.
Esto ya es un cachondeo,en esa barriada hace falta presencia policial 24 horas y sobre todo colaboración ciudadana que se señale a todo individuo que manche la imagen de esta,de nada vale manifestarse cuando acribillan a otra persona,es la única solución para que la gente que quiere vivir en la legalidad pueda hacerlo sino lo único que queda seria amurallarla y dejarla incomunicada,otra no hay