• Con más de medio millar de alumnos, el centro busca la integración de la familia y la igualdad de hombres y mujeres

El colegio Príncipe Felipe nació en 1975 y hoy en día es uno de los centros con mayor número de alumnos matriculados, un total de 560 escolares. La alta cifra ha llevado a sus responsables a reclamar una ampliación de sus instalaciones, la última de las cuales se ejecutó hace cuatro años con la construcción de dos nuevas aulas.

Su seña de identidad es una clara apuesta por la integración de toda la comunidad educativa, máxime después de un importante logro este curso escolar: la creación de la AMPA. “Queremos conseguir un  acercamiento de las familias a la escuela para que formen parte de la vida del centro”, apuntó el director del centro, José Manuel Martínez.

La apuesta por las nuevas tecnologías se ha materializado en la ‘Cultura digital’, una asignatura de libre configuración que permite el acercamiento de los alumnos a la informática y a las numerosas posibilidades que ofrece internet.

Desde el año 2000 el MUS-E forma parte de su metodología, siendo el primer centro que se incluyó en este programa. “Contamos con tres disciplinas distintas: danza, plástica y cine y fotografía que lo desempeñan Violeta, Tarek, Julia y Antonio”.

Con el programa de ‘Igualdad efectiva entre hombres y mujeres’ desempeñan actividades para fomentar el trabajo igualitario entre ambos sexos, además de participar en actuaciones puntuales como el ‘Día de la Mujer’ o similares.

  • Las actividades del ‘Plan lector’ son una parte fundamental en la metodología desarrollada por el centro escolar

El ‘Plan lector’ desempeña un importante papel en el centro. El fomento de la lectura es primordial desde edades muy tempranas. “El cometido es conseguir que el alumno vea en la lectura una fuente cultural en sí misma y que sea un medio para conseguir un mejor rendimiento académico. Pero nuestro fin último es que la lectura sea una fuente de diversión y satisfacción”, apunta la coordinadora del Plan Lector, María del Prado García.

La mochila viajera, que alberga en su interior  tres libros que los alumnos leen en sus casas y debaten a final de curso, las tertulias dialógicas literarias, en las que los escolares expresan sus opiniones, aclaran dudas semánticas y practican la expresión oral o la elaboración de marcapáginas, mini libros o concurso de cartelería son algunas de las actividades enmarcadas en este plan para promover este hábito.

Pero si todo ello no fuera suficiente para despertar la pasión por la lectura, el centro ha puesto en marcha el denominado proyecto ‘El Universo de las palabras’ que pone en marcha el trabajo por proyectos en distintas asignaturas.

Otro de los proyectos más relevantes del CEIP Príncipe Felipe es el de ‘Estimulación del lenguaje’ que surge ante la necesidad de fomentar la lengua castellana desde edades tempranas. “Se les enseña a estructurar frases, a desarrollar una buena expresión oral y también a localizar posibles problemas que pueda tener el niño a la hora de vocalizar”, explica la maestra del centro, Maica Gaona.

Pero no todo el trabajo se desarrolla en las aulas. La asignatura de Educación Física se reinventa en este centro escolar. “Es una metodología activa basada en la gamificación, en trasladar los juegos de mesa al patio y a la enseñanza. Pero la idea es que también jueguen en casa y se involucre la familia. Son juegos en los que hay que usar matemáticas, diferenciar partes del cuerpo o crear historias que después representan en las aulas”, asevera el maestro de Educación Física, Santiago Berral.

Y para complementar esta actividad física, el centro ha puesto en marcha el proyecto de ‘Dinamización del recreo’.  “Buscamos que aprendan a jugar porque la mayor parte del tiempo lo dedicaban a juegos sin sentido. Además, se persigue evitar peleas a través del juego. El resultado es muy positivo. Cuando no pueden salir al patio por cuestiones de climatología aumentan conflictos y peleas porque se aburren y no saben a qué jugar”, señala el maestro de Educación Física, David Ugarte.