La Asociación de Vecinos aún encuesta a los residentes aunque, según las primeras estimaciones, pueden existir unas 50 con una presencia significativa en calle Norte.
Ahmed Enfedal, vicepresidente de la Asociación de Vecinos del Príncipe Alfonso, anunció ayer que el sondeo a los inquilinos de infraviviendas para la elaboración de un censo sobre el chabolismo en la barriada comenzó hace dos semanas, una iniciativa surgida del encuentro que mantuvo Juan Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma, con los representantes vecinales el pasado 12 de marzo.
La Consejería de Asuntos Sociales solicitó este informe a la entidad que representa a los habitantes del Príncipe tras las reclamaciones formuladas por algunos vecinos a raíz de la adjudicación de las 225 VPO de Loma Colmenar, recordó Enfedal. Según estos particulares, continuaban sin ser beneficiarios de una vivienda de protección oficial pese a la presentación de solicitud en Emvicesa; el deterioro estructural de la casa o el inadecuado abastecimiento de sus hogares, añadió este portavoz de la asociación de vecinos.
Las primeras estimaciones apuntan a que podrían existir unas 50 chabolas en el Príncipe Alfonso, las cuales ofrecen unas pésimas condiciones de vida a sus inquilinos, aseguró el vicepresidente de la Asociación de Vecinos. La mayor densidad de infraviviendas se encuentra en la calle Norte, indicó Enfedal, quien calcula la existencia de 12 ó 13 domicilios que no reúnen los parámetros pertinentes para una habitabilidad digna. El estudio, cuya realización aún se efectúa, está pendiente de recabar datos en la calle Fuerte y Este, según los impulsores de esta radiografía urbanística.
El origen del chabolismo en la barriada, explicó Enfedal, radica en la década de los 50 con los primeros asentamientos informales en la zona que, con posterioridad, sería bautizada como Príncipe Alfonso. El responsable de la coordinación de la encuesta que se encuentra “en proceso” reconoce los cambios experimentados por el fenómeno de la infravivienda en las últimas décadas aunque mantiene como rasgos identificativos la insalubridad, la marginalidad y, por extensión, elevadas tasas de desempleo y de fracaso escolar.
“Asuntos Sociales ha demostrado sus buenas intenciones con la elaboración de este estudio, al que daremos registro de entrada en la Ciudad Autónoma para que las autoridades valoren sus resultados y la posibilidad de establecer medidas para erradicar la situación de estas familias”, expuso Enfedal, quien se encarga del sondeo a causa de su labor de acompañamiento a los efectivos de Servicios Sociales que se desplazan periódicamente a la barriada.
Un formulario para evaluar el estado
Los componentes de las Brigadas Cívicas, cuerpo dependiente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, FPAV, colaboran en la distribución de los formularios entre los vecinos que denuncian habitar en una infravivienda, unos datos que serán evaluados por Asuntos Sociales antes de emitir una resolución al respecto, avanzó Ahmed Enfedal, vicepresidente de la Asociación de Vecinos del Príncipe Alfonso. Al expediente de cada chabola se adjuntarán fotografías para la confirmación de la situación descrita. Los materiales de construcción de la infravivienda -normalmente chapa-; la insalubridad; las características del núcleo familiar o los medios económicos son algunas de las preguntas contendidas en el formulario.






