Ya ha pasado medio mes desde la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta que tuvo lugar el pasado 30 de julio. Desde ese momento, los vecinos vieron alterada su rutina y la normalidad que existía antes de aquella jornada todavía parece lejos de recuperarse.
Entre los ceutíes, la sensación de miedo, incertidumbre e inseguridad es una constante. Sobre todo, entre las personas mayores y las familias con niños pequeños.
Así nos lo han trasladado los propios vecinos, quienes exigen soluciones inmediatas y piden al Gobierno central que actúe ya para que Ceuta vuelva a ser la misma del 29 de julio.
“No estamos seguros”
Un matrimonio que se encontraba por la calle, al preguntarle cómo están viviendo esta crisis, han señalado que “malamente, como todo el mundo. No se puede ir a los sitios con comodidad, no estamos seguros ni tranquilos”.
Esto les ha obligado a salir “menos y cuando no esté oscuro, y nuestros hijos están siempre pendientes porque nos han cortado la libertad”.
Así, para él, “mientras no los echen o se vayan”, en referencia a las personas inmigrantes que aún permanecen en la ciudad de forma irregular, “no hay solución. Ya está el señor Juan Vivas harto de decirlo”.
“Ya puede venir el ministro, la ministra o quien quiera, la solución es que vayan”, insiste.
Por su parte, otra mujer manifestó que “somos mayores y nos da miedo salir a la calle. Tengo una vecina que no se atreve a salir para nada. Entonces, esto es bastante duro lo que estamos pasando”.
“La gente está con muchas ganas de llorar”
En la Plaza de África, un matrimonio pasaba la mañana junto a su nieto sentados en un banco.
Allí han hablado con El Faro y han trasladado que, por lo que hablan con sus vecinos, “la gente está muy desanimada y con muchas ganas de llorar. Hay mucha impotencia de no saber lo que va a pasar con nuestra ciudad”.
Y es que, aunque en el centro de la ciudad hay un número menor de inmigrantes deambulando por sus calles, lamentan que “el extrarradio está saturado y Ceuta es todo”.
Esto hace que “todas las personas con las que hablo las veo con mucha ansiedad. La gente tiene muchas ganas de llorar y mucho miedo porque no nos dan soluciones”, reiteraba.
Sobre esto último, considera que “está viniendo mucha gente, pero, ¿qué soluciones nos dan? Ninguna”.
Estos abuelos también piensan en los más pequeños, a quienes “les hemos quitado que puedan salir a la calle o ir a la playa. No hay derecho. Nos han quitado nuestra tranquilidad, nuestra paz y nuestra convivencia”.
En definitiva, “hay gente que tiene mucho miedo y no tiene ganas de salir. No hay derecho a que vivimos con esta incertidumbre en la ciudad”.
A pesar de todo esto, confían en que “vamos a resistir” y Ceuta volverá a ser la misma de antes.
“¿Ven las caras cómo las tenemos?”
Al preguntarle a otro ceutí cómo le está afectando esta situación, su respuesta ha sido “¿ven las caras cómo las tenemos? Familiares que no pueden salir, el banco cerrado...”
Para él, “tenemos un presidente que es un cobarde. Estamos invadidos y nos han dejado de la mano de Dios. Aquí lo que tienen que hacer ya es de una puñetera vez llevarse a todo el mundo para allá porque no se puede ni salir a la calle a las nueve de la noche. Es imposible”.
“¿No le da vergüenza a este tío, que está de vacaciones, que se está quemando toda España y estamos aquí invadidos? Ya está bien. ¿Cómo vamos a estar abandonados aquí?”, se preguntaba con indignación el ceutí.
“Me encuentro mal, como todo el mundo”
Otra vecina de la ciudad también ha manifestado encontrarse “mal, como todo el mundo”.
En ese sentido, le gustaría “que alguien me pudiera explicar por qué a todos estos invasores de Marruecos, entre ellos 1.700 que indultó el rey de Marruecos para celebrar su aniversario y los tenemos entre nosotros por todos los rincones de Ceuta, no los ponen en la frontera”.
Además, ha querido poner sobre la mesa “que las leyes son para unos sí y otros no. Para nosotros, los españoles y los ciudadanos de a pie y gente de bien, las leyes las tenemos que cumplir a rajatabla, pero cuando viene un invasor, aquí no hay ley que se respete. Aquí se hacen hogueras, que ya han provocado algún incendio también…No sé, es una situación muy difícil de entender”.
Tanto que considera que “es la misma o quizá peor” que al principio porque “los ceutíes estamos cargando con unas emociones que ya nos sobrepasan. Tenemos ansiedad y mucha preocupación porque vemos que la situación no está mejorando y que día a día puede ir a peor”.
“La cosa ha cambiado poco”
En último lugar, uno de los loteros que se encuentra cada día en el Paseo del Revellín ha indicado que, aunque por suerte a él no le han hecho nada ni ha tenido ningún incidente, lo está viviendo “con preocupación porque es una invasión que le ha hecho mucho daño a la ciudad”.
Además, lamenta que la gente mayor o familias con niños pequeños “tienen mucho miedo” por que no saben a quien tienen a su lado.
Dos semanas después del inicio de la crisis, este vecino considera que “la cosa no ha cambiado mucho. El presidente de aquí no puede hacer mucho y tenemos un Gobierno que nos tiene un poquito vendidos”, ha concluido.
Con todo ello, se puede ver que la ciudadanía ceutí está cansada y vive con miedo una situación que se alarga más de semanas y a la que no ven fin.





