La Ciudad Autónoma de Ceuta pondrá en marcha la próxima semana, a mediados de julio, uno de los mayores planes de renovación del firme ejecutados en los últimos años. Los trabajos incluidos en el contrato de rehabilitación integral de pavimentos viales se prolongarán hasta 2027 y movilizarán una inversión total de siete millones de euros.
Las obras serán ejecutadas por la UTE ACC-Manuel Alba, adjudicataria de un proyecto concebido para recuperar el estado de una parte importante de la red viaria ceutí. El objetivo pasa por mejorar la seguridad, la comodidad de la circulación y la durabilidad de unas calzadas que, en muchos casos, acumulan un importante desgaste tras décadas de uso continuado.
Con el inicio de los primeros trabajos se pone en marcha una intervención que afectará tanto a grandes avenidas como a calles residenciales y vías de acceso a la ciudad. La planificación contempla una ejecución escalonada para minimizar las afecciones al tráfico, aunque durante el desarrollo de las obras será necesario establecer cortes puntuales, desvíos y restricciones de circulación.
Actuación sobre los viales más deteriorados
La actuación responde al progresivo deterioro del pavimento provocado por el intenso tráfico diario, el paso constante de vehículos pesados y el envejecimiento de los materiales. Los informes técnicos reflejan la presencia de baches, grietas, deformaciones, hundimientos y pérdida de adherencia en numerosos tramos de la ciudad.
El proyecto busca devolver a estas vías unas condiciones óptimas de circulación mediante la renovación de la capa superficial del firme. Para ello se llevará a cabo el fresado del pavimento existente y la extensión de nuevas mezclas bituminosas, una técnica que permitirá recuperar la rasante original de las calzadas y mejorar tanto la resistencia del asfalto como la seguridad vial.
La Consejería de Fomento considera esta actuación una inversión estratégica para prolongar la vida útil de la red viaria, reducir la necesidad de reparaciones de emergencia y ofrecer una circulación más fluida y segura para conductores y peatones.

Calles y avenidas incluidas en el proyecto
Entre las primeras zonas incluidas en el contrato figuran algunas de las principales arterias de la ciudad, como González Tablas, Regulares, Reyes Católicos, Príncipe o Nuestra Señora de Otero, todas ellas con una elevada intensidad de tráfico y un importante papel en la movilidad diaria.
El plan también llegará a barrios residenciales como Loma Colmenar, Los Rosales, Manzanera, Juan XXIII o la barriada 12 de Diciembre, donde igualmente se renovará el firme de diferentes calles que presentan un avanzado estado de desgaste.
A ello se suman varias carreteras estratégicas, entre ellas García Aldave, Monte Hacho, la Circunvalación del Hacho, Tarajal y el Paseo de la Marina Española, ampliando el alcance de un contrato que abarca algunos de los corredores con mayor densidad de circulación de nuestra ciudad.
Un firme castigado por décadas de uso
Los técnicos municipales destacan que buena parte de los pavimentos sobre los que se intervendrá llevan más de veinte años soportando un tráfico muy superior al inicialmente previsto. A ello se suma una orografía en pendiente, que incrementa el desgaste del firme y acelera su deterioro.
Las variaciones térmicas, la humedad y la filtración de agua han ido reduciendo progresivamente la capacidad estructural del pavimento, favoreciendo la aparición de fisuras y deformaciones. En el caso de los aparcamientos públicos, el deterioro se ve agravado por la acción continuada de aceites, combustibles y maniobras de estacionamiento.
El proyecto recuerda además que la ciudad registra alrededor de 250.000 desplazamientos diarios, de los que más de la mitad se realizan en vehículos privados, una presión constante que supera ampliamente la capacidad para la que fue diseñada buena parte de la red viaria actual.

Una red sometida a una creciente presión
La documentación técnica señala que la infraestructura viaria apenas ha experimentado cambios significativos durante las últimas tres décadas, mientras que el volumen de tráfico ha crecido de forma continuada. Esta situación ha provocado una mayor saturación en numerosos puntos y un deterioro acelerado del pavimento.
Ante la ausencia de un estudio de tráfico más reciente, el proyecto toma como referencia el Plan Director de Tráfico y el Plan Estratégico de Movilidad Sostenible, documentos que identifican las zonas con mayor congestión y las calles donde resulta prioritario intervenir.
Desde la Ciudad consideran que esta actuación permitirá incrementar la seguridad vial, mejorar la adherencia del firme, reducir el riesgo de accidentes y ofrecer una circulación mucho más cómoda para todos los usuarios de la vía pública.
Tres tipos de intervención según el estado del pavimento
El contrato establece tres modalidades de actuación refuerzo, saneo y entronques en función del nivel de deterioro detectado en cada tramo.
En las calles que presentan un desgaste superficial se aplicará una capa de refuerzo de cinco centímetros con mezcla AC16 SURF. En cambio, los tramos más deteriorados serán objeto de un fresado previo, el relleno con mezcla AC22 BIN y una nueva capa final que devolverá al firme sus condiciones de servicio.
Los entronques servirán para corregir desniveles en accesos a garajes, pasos de peatones y cruces entre calles, garantizando transiciones más suaves y una mayor comodidad tanto para vehículos como para peatones.
Renovación completa de la señalización
Además del asfaltado, las obras incluirán actuaciones en pasos peatonales, paradas de autobús y otros puntos donde existan daños estructurales que obliguen a intervenir sobre las capas inferiores antes de extender el nuevo pavimento.
Una vez finalizado el asfaltado se procederá al reajuste de tapas de registro, imbornales, bolardos, bandas reductoras y demás elementos urbanos para adaptarlos a la nueva rasante. Los bolardos retirados serán recolocados con rapidez para minimizar las molestias durante la ejecución.
Como fase final del proyecto se renovará toda la señalización horizontal y vertical, incluyendo marcas viales, pasos de cebra y delimitaciones de carriles, con el objetivo de mejorar la visibilidad, aumentar la seguridad y completar una de las actuaciones de conservación viaria más importantes previstas para los próximos años.







Esperemos que la alcantarillas queden niveladas de verdad, porque es una vergüenza como se colocan en esta ciudad , que al estar mal niveladas destrozan los coches.