Comprobamos cómo cada año aumenta el número de casos en nuestros hijos, desde el más absoluto desamparo provocado por el abandono total de las autoridades sanitarias de esta Ciudad Autónoma que ni siquiera pueden visitar los colegios porque no les compete.
Sigamos así y en unos años la infectación de piojos no será solo en periodo escolar y en cabezas de niños sino que el contagio será también a profesores, padres, etcétera...
Recuerdo cuando era estudiante, cómo sanidad miraba nuestras cabezas y con un solo vistazo nos mandaban a casa si encontraban algo.
Es triste ver cómo damos pasos hacia atrás, volviendo a padecer plagas que creíamos propias de principio del siglo pasado.
*Pilar Gutiérez Presidenta del AMPA del Colegio ‘Juan Morejón’





