El Hotel Parador de la Muralla ha acogido este jueves la I Convención del Grupo de Acción Local de Pesca de Ceuta (GALPCE), un encuentro en el que se ha hecho balance del trabajo realizado desde la constitución de la entidad y se han presentado las líneas de actuación que marcarán el futuro del sector pesquero y de la economía azul en la ciudad.
Al acto asistieron diferentes representantes institucionales, entre ellos el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, junto a varios consejeros del Gobierno local.
Durante la jornada, el presidente del GALPCE, Mehdi Amin, hizo un repaso de los principales proyectos impulsados desde la creación del grupo y defendió el modelo de gestión desarrollado en Ceuta, que ya despierta el interés de otros territorios.

Un proyecto que nació en 2022
El responsable del GALP recordó que la iniciativa comenzó a gestarse en 2022 con el objetivo de que Ceuta pudiera acceder a los fondos europeos destinados al desarrollo de las zonas pesqueras. Tras reunir inicialmente a cinco entidades vinculadas al mar, el proyecto fue creciendo hasta integrar a 38 organizaciones relacionadas con la economía azul.
"En 2024 es cuando realmente ya somos designados como Grupo de Acción Local de Pesca en Ceuta y empezamos a trabajar", explicó, destacando el respaldo recibido por parte de Procesa durante todo el proceso administrativo.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante su intervención fue el sistema de convocatorias implantado en Ceuta para acceder a las ayudas. Mientras que en otros territorios únicamente se abren dos convocatorias anuales, el GALPCE mantiene una convocatoria prácticamente permanente.
"Lo que hemos hecho aquí es que todo el año la convocatoria está abierta. Se abre tres meses y cuando termina, al día siguiente comienza la siguiente. De esta forma nadie queda fuera y cualquier proyecto puede entrar", señaló.
Según explicó, este modelo ya ha despertado el interés de otros grupos de acción local de pesca del país, que incluso han solicitado conocer las bases utilizadas en Ceuta para adaptarlas a sus territorios.

La almadraba, una de las primeras actuaciones
Entre los proyectos más relevantes desarrollados hasta el momento, Amin destacó la intervención realizada para garantizar la continuidad de la almadraba tras la instalación del cable eléctrico submarino.
Según explicó, el cambio de ubicación obligaba a realizar una inversión cercana a los 300.000 euros que la empresa no podía asumir. "Eso hacía peligrar veinte puestos de trabajo y el suministro de pescado para el mercado local", afirmó.
A raíz de esta situación, el GALP inició una negociación con Red Eléctrica, la Autoridad Portuaria y otras administraciones, logrando que la compañía aportara una ayuda de 240.000 euros para financiar el traslado de la infraestructura.
Además, aseguró que también se ha obtenido el compromiso de compensar económicamente a los barcos pesqueros que puedan verse afectados por las obras del cable marino. "No vamos a ser menos que otros territorios donde ya se han aplicado este tipo de medidas", subrayó.
Modernización del puerto pesquero
El GALP también ha promovido un proyecto de aproximadamente 200.000 euros destinado a modernizar las instalaciones del puerto pesquero.
Las actuaciones incluyen la remodelación de oficinas, la adaptación sanitaria de la lonja y la implantación de un sistema de trazabilidad que permite garantizar el cumplimiento de la normativa para la comercialización del pescado.
"Hoy en día cumplen con toda la legalidad y pueden vender el pescado en el mercado", destacó durante su intervención.
Más ayudas para la economía azul
La primera convocatoria de ayudas también ha permitido financiar iniciativas impulsadas por otras entidades relacionadas con el mar.
Entre ellas figuran proyectos de la Federación de Vela, la Federación de Actividades Subacuáticas, el Centro de Estudios y Conservación de Animales Marinos (CECAM), el centro de buceo Burbuja o empresas dedicadas al turismo náutico.
En el caso de las entidades sin ánimo de lucro, las ayudas han alcanzado el 100 % de la inversión presentada, mientras que las empresas privadas han recibido subvenciones de hasta el 50 %.
Los próximos pasos
De cara al futuro, el presidente del GALPCE anunció que el objetivo pasa por impulsar proyectos con mayor impacto económico y capacidad para generar empleo.
Entre las iniciativas planteadas figura la instalación de una plataforma junto a la almadraba para facilitar la observación de las tradicionales "levantás", creando un nuevo atractivo para el turismo marinero y ofreciendo un recurso tanto para empresas de chárter como para visitantes y ceutíes interesados en conocer esta actividad.
"Ahora hay que subir un poquito el nivel de los proyectos, que sean productivos y que incentiven la creación de empleo", concluyó.
La I Convención del Grupo de Acción Local de Pesca ha servido así para mostrar el camino recorrido desde la constitución del GALPCE y poner sobre la mesa nuevas propuestas destinadas a consolidar la economía azul como uno de los motores de desarrollo de Ceuta.





