Sigue escondido, pero poco antes de que la UDYCO diera con el segundo narcotúnel se produjeron gestiones para que quien tenía alquilada la marmolería en donde la Guardia Civil halló la primera de las galerías por donde se metía hachís en Ceuta se entregara a las autoridades.
No lo hizo entonces, tampoco lo ha hecho ahora. En una sonorización captada por la UDYCO el pasado 8 de julio, el dueño de este narcotúnel, el considerado patrón de los patrones, identificado como M.Ch.B. y ahora preso preventivo tras caer en la redada policial que dio pie a la Operación Ares, habla con esta persona indicándole textualmente: “¿Tú sabes lo que vas a decir ahí, no?”.
Se estaba preparando su declaración ante la autoridad judicial, previa entrega voluntaria a la Guardia Civil.
Contra este varón hay una orden de busca y captura dictada por la Audiencia Nacional para que entre en prisión, ya que se considera que ocupaba un rol logístico en la operativa de ese primer narcotúnel bajo la cobertura de la empresa de mármol que ostentaba y que se había convertido en una tapadera.
La nave está cerrada, vigilada por una cámara y con un candado. Durante semanas y semanas fue testigo de las incursiones de los guardias civiles que se encontraron con el tope que marca la línea con Marruecos, frente al arroyo de las Bombas.
“Cargarle el muerto” a otra persona
El 2 de agosto de 2025, en otra sonorización captada por la UDYCO y de la que se ha informado a la Audiencia Nacional, se recoge explícitamente cómo se ha pactado esa declaración.
El objetivo no era otro que señalar a otra persona como la responsable de la introducción de toneladas de droga en Ceuta. Y ese no era otro que quien colaboró con Asuntos Internos para conducirles hasta el primer narcotúnel; el mismo para quien, posteriormente, se planeó su asesinato utilizando a un sicario.
La idea era que esa persona, la que colaboró con la Justicia indicando dónde estaba el narcotúnel y por el que pidieron su cabeza tildándolo de “chivato” y denunciándolo en Marruecos, cargara con la responsabilidad del constante tráfico de drogas.
“El que estaba el almacén a su nombre, les va a decir que fue él, ellos me trajeron el material de Marruecos etc. Le voy a cargar el muerto, lo devuelvo a prisión aquí y allí (...) Estaré detrás de él toda mi vida, si no lo detono”, indica en esa sonorización M.Ch.B., el dueño de los dos túneles descubiertos y artífice del tercero en construcción.

“Tienes que conocer la película”
En esas conversaciones se habla de que presentarán pronto a quien figuraba como responsable de la marmolería para que, además, resalte que ese narcotúnel estaba allí antes, que él solo lo tapó y que es muy antiguo. Es decir, que no se habría construido en pandemia.
“Tienes que conocer la película, tengo la película arreglada, la han escrito ellos mismos”, detalla el cabecilla.
Era una buena película preparada sin saber que quedaba poco tiempo para que se produjera una de las mayores operaciones policiales que se han realizado hasta la fecha.
Poco antes de la operación de la UDYCO, buscan el pasaporte de un muerto
En una sonorización captada el pasado 14 de marzo de este año, antes de la operación desarrollada por la UDYCO en la que se dio con un segundo narcotúnel, el considerado patrón de los patrones se comunica con un varón a quien le comenta la necesidad de obtener un pasaporte con el fin de darle la puntilla ese plan.
“Necesito el pasaporte de alguien, quiero presentar a ese tío que tengo en Ceuta, presentarlo, que llegué a un acuerdo con las autoridades ahí, y me han dicho, consigue un pasaporte”, explica.
“Te voy a pedir algo extraño, te voy a contar la verdad para que me ayudes a pensar, necesito presentar a un tío en Ceuta, me habían cogido un garaje/nave con merca en Ceuta, me amargó la vida, quiere entregarse. Hemos llegado a un acuerdo con las autoridades: llevarles un pasaporte de alguien que está muerto o que no entra a Ceuta, aunque sea una copia del pasaporte”, le informa el dueño de los narcotúneles a un colaborador.
“Sí, pero ¿dónde lo vas a encontrar?”, le responde su enlace.
“Alguien muerto, tienes alguno a mano. ¿Me entiendes?”. “Entrego al hombre como si el almacén donde ocurrieron los problemas…” es suyo, es decir, de ese fallecido. “Como que él lo tenía alquilado ¿entiendes?”. Es para que el hombre entre un mes y sale”.
La idea era la de organizar una entrega voluntaria de esta persona ante la Guardia Civil, para lo que la organización había maquinado hacerse con un pasaporte de una persona muerta recientemente y crear un contrato de alquiler falso a fin de tratar así de evadir la imputación en el primer narcotúnel del responsable de la marmolería.
Nada de esto se llevó a cabo ya que solo días después se desarrollaría la operación que ha terminado con cerca de 30 detenidos.






