El mercado laboral de Ceuta cerró 2025 con una mejora estadística, como es que el número de personas inscritas en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) descendió hasta las 8.760, lo que supone 722 desempleados menos que hace un año y una caída interanual del 7,61%.
Sin embargo, hay una realidad que permanece inalterable en la ciudad, que no es otra que el paro sigue teniendo rostro de mujer y que, además, se trata de un fenómeno enquistado.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, la ciudad tiene registradas 5.558 mujeres desempleadas, frente a 3.202 hombres. En términos porcentuales, el 63,44% del paro registrado en Ceuta corresponde al colectivo femenino, una proporción superior a la media nacional, que se sitúa en el 59,95%.
Y lo preocupante es que no se trata de una brecha coyuntural, sino de una constante que se repite y que evidencia las dificultades del tejido productivo ceutí para integrar laboralmente a la mujer de forma estable.
Ceuta crea empleo (o, al menos, reduce el número de personas sin trabajo), pero lo hace sin corregir este desequilibrio social. Mejora la situación laboral de los hombres, mientras que las mujeres siguen concentrando la mayor parte de la exclusión laboral, especialmente a partir de cierta edad y en determinados perfiles profesionales.
Los jóvenes rompen la tendencia
El análisis de los datos del Ministerio de Trabajo por grupos de edad introduce un matiz llamativo. Entre los menores de 25 años, el paro registrado asciende a 1.109 personas, con cifras similares entre sexos, ya que se contabilizan 533 hombres y 576 mujeres sin trabajo.
En esta franja, la diferencia es mínima y apunta a que las nuevas generaciones acceden al mercado laboral en condiciones más igualitarias.
Sin embargo, esta simetría se rompe de forma abrupta a partir de los 25 años. En el grupo de mayores de esa edad se concentran 7.651 personas paradas, de las que 4.982 son mujeres y 2.269 hombres. Es decir, el 65,11% del desempleo adulto en Ceuta es femenino.
A nivel general, los sindicatos vienen alertando de que los altos datos de paro entre las mujeres obedecen a problemas estructurales vinculados a la conciliación, la segmentación del mercado de trabajo y la mayor precariedad de los sectores en los que tradicionalmente se desenvuelven en el ámbito laboral. Así, indican que muchas mujeres logran incorporarse al mercado de trabajo, pero salen con mayor facilidad y tienen más dificultades para reengancharse, especialmente tras periodos de inactividad ligados a cuidados familiares o a empleos temporales y discontinuos.
Los sectores con más desempleados
La distribución sectorial del paro muestra que los servicios concentran 6.586 personas desempleadas, una cifra que refleja la gran dependencia de la economía ceutí de esta rama de actividad. Comercio, hostelería, administración auxiliar y servicios personales sostienen buena parte del empleo local, pero también generan altos niveles de rotación y precariedad.
A ello se suma el colectivo de personas sin empleo anterior, que alcanza las 1.517 en Ceuta. De ellas, 989 son mujeres y 528 hombres, lo que supone que el 65,19% de quienes buscan su primer trabajo son mujeres. Este dato muestra que la desigualdad no solo afecta a quienes ya han tenido un contrato, sino que se deja notar desde el acceso inicial al mercado laboral.
En sectores como la construcción (362 parados), la industria (254) o la agricultura (41), tradicionalmente masculinizados, las cifras de desempleo son mucho menores, lo que también explica parte del desequilibrio general. La limitada diversificación económica de Ceuta penaliza a las mujeres, que encuentran menos oportunidades fuera del sector servicios.
La contratación de personas extranjeras
El paro extranjero también forma parte del mapa laboral ceutí. En total, 1.138 personas desempleadas son de nacionalidad no española, la inmensa mayoría (1.122) procedentes de países extracomunitarios, según el informe presentado por el departamento que dirige Yolanda Díaz.
En cuanto a los acuerdos laborales, los datos de 2025 reflejan una mejora en términos de estabilidad, pero Ceuta vuelve a situarse por debajo de la media nacional. A lo largo del año se firmaron15.686 contratos, de los que 5.866 fueron indefinidos y representan el 37,4% del total, frente a 9.820 temporales (62,6%). En el conjunto de España, el peso de los contratos indefinidos fue mayor, con un 41,18%, mientras que los temporales se situaron en el 58,82%.







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