Trabajadores que formarán parte de la plantilla docente, acompañados por madres, abuelos y vecinos afectados, se han concentrado nuevamente a las puertas de la nueva Escuela Infantil Nuestra Señora de África para mostrar su rechazo al asentamiento de inmigrantes que previsto frente a la escuela.
Precisamente, durante la mañana, numerosos operarios se encontraban trabajando en la zona para preparar el espacio de cara a la instalación de carpas y otros elementos destinados a dotar de recursos al asentamiento.
El terreno ya presentaba una imagen diferente después del vertido de chino lavado para acondicionar la superficie. Además, una furgoneta permanecía en el lugar con carpas y herramientas preparadas para continuar con las labores de instalación.

Una sentada para hacerse oír
A las 13:00 horas, los manifestantes iniciaron una sentada en mitad del terreno, tratando de impedir que continuaran las actuaciones previstas. Posteriormente, se dirigieron hacia los trabajadores, consiguiendo paralizar la actividad durante aproximadamente una hora.
La protesta provocó que las labores quedaran interrumpidas y algunos de los operarios comenzaran a abandonar la zona. Los manifestantes denunciaban así que el asentamiento continúa tomando forma pese al rechazo mediante las manifestaciones.
"No al asentamiento"
Entre los gritos que se escucharon durante la concentración destacaron “No al asentamiento enfrente de la Escuela” y “Tenemos vocación, nos falta protección”.
Los afectados aseguran que no tienen intención de abandonar las protestas y que continuarán movilizándose para intentar evitar que el asentamiento se establezca frente a un centro educativo al que acudirán niños de muy corta edad, algunos de ellos menores de un año.
Familias y trabajadores denuncian inseguridad
Uno de los abuelos presentes en la protesta expresaba su indignación ante la situación. “Esto no es normal, que nuestros hijos van a vivir allí muchas horas”, relataba, antes de denunciar que llevan “treinta y tantos días” sin que se haya protegido a los menores de la ciudad.
Una de las trabajadoras del centro reconoció sentir “muchísima” preocupación por la instalación de este asentamiento. “Muchísima por nosotros, por nuestra seguridad, y por la de los niños y por la de sus padres. Y también por los vecinos de la barriada”, manifestó.
Familias afectadas
Una madre afectada también quiso expresar su malestar. Tiene una pequeña que este año acudirá a sus instalaciones. Sin embargo, asegura que, mientras no se recupere la normalidad, no se sentirá tranquila llevando a su hija.
“Nos sentimos abandonados por el Gobierno”, afirmó. La madre explicó que ahora incluso tendría que modificar la forma de llevar a su hija a la escuela: “Ahora podría traer a mi hija andando y la tengo que traer en coche, y el coche lo tengo que poner en la puerta”.
"No lo damos por perdido"
Pese al avance de los trabajos, los manifestantes aseguran que no consideran perdida la batalla. Otra de las trabajadoras presentes rechazó dar por hecho que el asentamiento vaya a instalarse definitivamente.
“Yo no lo veo por perdido. Es decir, tenemos que luchar como sea, de la manera que sea, para que esto no se siga”, afirmó.
Continuarán las manifestaciones
Preguntada sobre si continuarían las movilizaciones si los trabajos no se detienen, su respuesta fue contundente: “Sí, sí, sí. Todos los días”.
La concentración vuelve a evidenciar el creciente malestar existente en parte de la comunidad educativa, las familias y los vecinos ante la instalación prevista frente a la escuela infantil, en un contexto marcado por la crisis migratoria que atraviesa Ceuta tras las entradas masivas registradas los días 30 y 31 de julio.
Para los manifestantes, la inseguridad no debe convertirse en una situación de normalidad y reclaman que se busquen alternativas para este espacio de acogida.





