Desafortunadamente la pandemia se niega a abandonarnos por completo. Si bien los grandes esfuerzos que se han hecho en materia de prevención, incluyendo una campaña de vacunación que ha tenido buenos resultados, han repercutido en indicadores que dan cuenta de un avance significativo y que han dado pie a la flexibilización de prácticamente todas las restricciones que nos acompañaron durante mañas de dos años, hay días como los dos más recientes, con la muerte de cuatro personas, que nos recuerdan que no podemos bajar la guardia todavía y que debemos mantenernos vigilantes para evitar volver a estar en una situación de la que tanto nos ha costado salir.
Hace apenas unas horas nos esterábamos de que cuatro vecinos de Ceuta perdieron la batalla contra el coronavirus entre el pasado domingo y el lunes, todos ellos mayores de 60 años, pertenecientes al grupo de vulnerables en los que precisamente está centrada la actual estrategia covid. Esto nos debe llevar a la reflexión sobre la importancia de seguir siendo responsables con nosotros mismos y con quienes nos rodean, sobre todo con aquellos que por ciertas condiciones continúan siendo más propensos a contagiarse: personas mayores de 60 años, embarazadas, inmunodeprimidos y trabajadores sanitarios.
Podemos seguir disfrutando de la libertad que hemos recuperado, pero debemos seguir siendo prudentes. También vale la pena reflexionar sobre lo dicho hace poro por Ana Rivas, jefa del Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Ciudad, quien señaló hace dos semanas que la recomendación es seguir vacunándonos, recordando que aún hay mucha gente que no se ha puesto la tercera dosis.






