Un episodio ocurrido en Tetuán a finales de julio ha conmocionado a una familia que, entre lágrimas, pide la intervención del Rey Mohamed VI. Su hijo, un joven con autismo, fue detenido tras interponerse en el cortejo real en la zona de M’laliyin, un hecho que sus padres insisten en describir como “un error no intencionado”.
El caso, difundido por el medio marroquí hibapress.com, ha puesto de relieve no solo la situación de este joven, sino también la dura realidad que vive su familia.
“Fue un error fruto de su enfermedad”
En declaraciones recogidas por el medio hibapress.com, los padres del joven explicaron que su hijo vive con un trastorno del espectro autista desde pequeño y que no es plenamente consciente de sus actos. La madre relató con dolor cómo este episodio cambió la vida de la familia:
“Mi hijo sufre de autismo desde pequeño. No era consciente de lo que hacía cuando, el 29 de julio, se cruzó en el camino del cortejo real en la zona de M’laliyin, en Tetuán. Fue un error fruto de su enfermedad, no un acto intencionado ni con mala fe. Desde ese día, está detenido y el 9 de agosto fue llevado ante la justicia”, declaraban los padres del chico detenido en hibapress.com.
La familia insiste en que el joven no representa ningún peligro. Según la madre, las frases que gritaba en ese momento no tenían un sentido real, sino que eran simples repeticiones propias de su condición. “Mi hijo Ayman, por su autismo, suele repetir palabras y frases sin sentido. Cuando gritaba ‘harrek’ (muévete), no quería decir nada malo, era una repetición fruto de su trastorno”, aclaró.

Una familia en condiciones precarias
Más allá del sufrimiento por la detención, los padres describen una realidad marcada por la precariedad y la enfermedad. La madre confesó que tanto ella como el padre sufren problemas de salud, y que otra de sus hijas tiene una discapacidad permanente que le impide hablar o valerse por sí misma. “Somos una familia muy humilde… no tenemos apoyo de asociaciones ni de instituciones. Vivimos con mucha precariedad y apenas encontramos lo suficiente para comer”, lamentó.
Ante esta situación, la familia hizo un llamamiento directo al monarca, apelando a su conocida sensibilidad hacia los más vulnerables. “Por eso, desde aquí, pido a Su Majestad el Rey Mohamed VI —que Al-lăh le proteja y le dé larga vida— que tenga misericordia de nosotros y que conceda el indulto real a mi hijo. Mi hijo no es un criminal, es un enfermo que necesita cuidado, no prisión”, rogó la madre, visiblemente emocionada.
La súplica finalizó con un mensaje de fidelidad y esperanza: “Ruego humildemente al Rey que nos escuche y que se apiade de nosotros. Somos sus súbditos leales y le queremos desde siempre. Lo único que pedimos es la libertad de mi hijo, porque su único ‘error’ fue estar enfermo.”
El caso, recogido por hibapress.com, ha puesto de relieve la difícil situación que atraviesan muchas familias con hijos con necesidades especiales en Marruecos, así como la expectativa de que la clemencia real pueda ofrecer una solución humanitaria.






