El marroquí Anouar Boulaich, de 27 años, se suma a la oleada de desaparecidos que se está registrando en las últimas semanas. Todos varones que quisieron cruzar a nado desde Marruecos a Ceuta y cuyas pistas se pierden en esa ruta marítima demasiado peligrosa.
Desde hace una semana, no hay rastro de Anouar, un joven barbero que intentaba por vez primera entrar en Ceuta. Soltero, su familia ha perdido cualquier contacto, por eso pide ayuda por si alguien conoce dónde puede estar.
No sabían que buscaba seguir la ruta de los espigones, ahora solo confían en que alguien les dé información, porque su ausencia es lo que más duele.
Su familia está desesperada, un sentimiento que coincide con los de otros desaparecidos. No hacen más que aumentar las denuncias. Estas jornadas de temporal están sirviendo para atraer los pases arriesgados de menores y adultos que intentan acceder a nado buscando burlar el control de la Guardia Civil, gozando del ausente en Marruecos.
Bilal, sin pistas tras buscar la entrada por Beliones
La familia del marroquí Bilal Abdi, de 32 años, ha hecho un llamamiento para intentar dar con él, toda vez que nada saben de su paradero desde el pasado miércoles 4 de febrero. El varón intentó cruzar a Ceuta bordeando el espigón que separa Beliones de Benzú.
Residente en Beni Mzala, sus familiares no saben nada de él desde ese día, cuando intentó pasar a Ceuta a nado como otros tantos marroquíes. No hay edad, buscan el cruce tanto niños como adultos.
En el caso de Bilal se desconoce su paradero. Se sabe que se echó al mar en una de las jornadas de mayor temporal, un día marcado por la borrasca que hacía imposible la navegación.
Estos son los dos últimos casos denunciados, pero la hilera de desaparecidos no hace más que aumentar.






