Está claro que tampoco el actual Gobierno ha corrido por intentar que Ceuta cuente con una frontera moderna. Nos han visitado el ministro y la secretaria de Estado de Interior. Ambos coincidieron en que el proyecto del Partido Popular no resolvía las necesidades, pero a lo único que, de momento, se han comprometido es a la realización de unas obras que se consideran de urgencia por un valor aproximado de seiscientos mil euros y que nadie parece que las quiere hacer. Son obras que son consideradas de extrema urgencia porque han sido muchos años de abandono de las infraestructuras. Las última reforma importante que sufrió el paso fronterizo del Tarajal fue en el año 2006 con el arreglo de las zonas interior que son comunes, oficinas y calabozos. Desde entonces, nada de nada. Pero el problema que se están encontrando en el departamento ministerial es que ninguna empresa se presenta y que han tenido que habilitar un nuevo período hasta el próximo ocho de octubre para ver si alguien da el paso y se compromete. Sin embargo, los informes que se conocen apuntan, desde luego, a que puede ocurrir cualquier desgracia. Más valdría que se pusieran las pilas y que hagan todo lo que se han comprometido. Porque lo último que haría falta es que ocurra un accidente que nadie desea. Hay que resolver esto con urgencia.






