Marcaron en sus travesías Ceuta con la intención de cruzar a este lado desde Marruecos y emprender una nueva vida al otro lado del Estrecho.
Lo que no pensaban es que fueran a convertirse en fríos números de una estadística demoledora, la que deja 43 inmigrantes fallecidos solo este año.
Sus nombres los ha podido plasmar negro sobre blanco la Guardia Civil y recoger en un informe el juzgado para permitir la ‘liberación’ de los cuerpos, toda vez que sus familiares directos los habían reconocido.
Tras los números estaban Youssef y Salim. Fueron encontrados sin vida por la Benemérita el 9 y el 18 de noviembre de este año.
Hoy, pasadas las tres de la tarde, la Funeraria Al-Qdar ha procedido al traslado de los dos ataúdes con sus cuerpos a Marruecos, su país. Lo ha hecho en un vehículo que ha llegado hasta el otro lado del paso fronterizo.

El joven que llevaba una pelota de fútbol
Se llamaba Youssef Grirah, tenía 23 años y era natural de Taunat. La Guardia Civil localizó su cuerpo en la zona del Tarajal el pasado 9 de noviembre.
Llevaba traje de neopreno de color negro y una pelota de fútbol. Los agentes creen que la usaba para mantenerse a flote.
Cuando los agentes del Servicio Marítimo llegaron al lugar en donde estaba su cuerpo sin vida acababa de cruzar a nado desde su país.
Solo horas le separaron de la vida y la muerte. El Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial pudo identificarlo procediéndose a la autorización judicial para el traslado a su tierra, en donde será velado y enterrado por su familia.
Salim, el joven a quien su familia buscaba

El cuerpo de Salim Erraouah fue localizado sin vida el 18 de noviembre en Fuente Caballo. Estaba entre las rocas, costó mucho poder sacarlo del lugar.
Su familia había pedido ayuda para localizarlo, tenía 19 años y cruzó enfundado en un traje de color negro. Nacido en Chaouen, recibirá sepultura en Ouad Laou.
Pasadas las tres de la tarde, el vehículo de la funeraria ha cruzado el paso del Tarajal en un gesto que va mucho más allá de un mero traslado, ya que supone calmar el dolor de sus familias.
Los dos jóvenes podrán ser enterrados en su propia tierra, rodeados de aquellos seres queridos que han tenido que asumir la dura realidad de sus muertes. Sus historias están tras los números de las muertes en la frontera sur.





