A Mª del Carmen Aguilar hay que hacerle un monumento. Su tienda de comestibles ubicada en Los Rosales ha sido atracada ocho veces, la última la pasada madrugada y la penúltima: en la noche del sábado al domingo pasados. Ya no sabe qué hacer. Ha denunciado todos los ataques a su establecimiento, ha pedido seguridad, se ha gastado el dinero en blindar su negocio... pero los maleantes parece que siempre ganan y esta vez han vuelto a forzar su tienda para intentar entrar. El disgusto y el gasto en los arreglos se lo lleva Aguilar. De momento no hay detenidos ni explicaciones para Aguilar, que se ha convertido en el vivo ejemplo del ciudadano víctima de un sistema que no funciona.






