Desde hace meses la presión fronteriza ejercida por Marruecos se torna agónica sobre Ceuta. Desde finales de 2019 ya se apreciaban saltos importantes en esa siempre frágil relación. Ahora cada semana asoma un ejemplo nuevo de esa crisis: presiones para entrar, impedimiento para sacar mercancía, decomisos masivos sin actas de aprehensión levantadas... y una nula colaboración a pie de frontera. El veto al pescado se ha sumado a la hilera de despropósitos que están haciendo daño a una ciudad que asiste, atónita, a esta situación. Por eso cuando la Delegación del Gobierno anunció que se produciría una reunión en Madrid con la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores se confiaba en una respuesta clara y contundente. Una respuesta que tenía que haber llegado mucho antes. Lo único que se ha comprometido Cristina Gallach es a “tratar de resolver” la situación generada en la frontera “en el menor tiempo posible”. No. A estas alturas no se puede hablar de “tratar de resolver”. A estas alturas tiene que producirse un compromiso total. A estas alturas no se puede indicar de manera oficial que Mateos “ha expuesto” al detalle todo sobre la situación de la frontera en general y la prohibición de entrada de pescado decretada durante esta semana. Esto debe saberlo ya Madrid porque es su obligación, porque son asuntos bajo competencia del Gobierno central y porque hace escasas semanas se han producido dos visitas ministeriales a Marruecos en donde deberían haberse abordado ya estos asuntos. Delegación nos informó en su día que confiaban en que en esas visitas se obtuvieran mejoras, es decir, se les había comunicado que se iba a abordar la problemática de Ceuta, ¿a qué viene ahora entonces no solo informar con detalle de algo que se supone ya se sabe, sino reunirse con una secretaria de Estado y no con una ministra o el propio presidente del Gobierno?, ¿por qué la delegada dijo a los pescaderos que en 48 horas estaría solucionado el veto al pescado si no ha podido cumplirlo? Estamos ante un asunto demasiado serio como para que se den palos de ciego. Los ceutíes necesitan seriedad e implicación por parte de sus autoridades no esta pantomima que no da resultados urgentes.







Dado que la Señora Delegada del Gobierno no recibe tipo alguno de respaldo por parte del Gobierno Central que la ha nombrado y al cual representa, debería renunciar de inmediato a su cargo por pura congruencia