“La primera vez que entramos y la vimos con un cristal puesto, mi padre decía que no se creía que él la hubiese hecho y yo que ahora no tendría la suficiente paciencia para volver a hacerla, ya que cuando la empecé no pensaba que me fuese a llevar más de dos meses”, explicaba Gabriel León, autor de la obra.
En realidad no han sido dos meses, ni dos años, sino cuatrode trabajo por una simple afición lo que le ha llevado al ceutí representar en una escala de 1:200 con, una reproducción casi exacta, a la Ceuta medieval del siglo XV.
Movido por la curiosidad desatada alrededor de este período en la ciudad, y puesto que no había hasta ahora ninguna imagen que hablase sobre ello, León decide investigarlo, y poco a poco se fue empapando del material histórico y arqueológico. “Para mí era una simple curiosidad, cuando me da por investigar algo lo hago, pero en este caso mi afición ha acabado en un museo”, comentaba el autor “Empecé leyendo sobre historia de Ceuta y vi que había una gran cantidad de información como para montar una maqueta, además yo jugaba con la ventaja de que la parte artística de la maqueta estaba garantizada por el trabajo de mi padre, pues conocía su forma de construir, las texturas que utilizaba, etc. Así que con esa base me beneficié de mi padre y empecé a pensar que se puede hacer una maqueta, aunque yo no había cogido un pincel en mi vida, yo toco la guitarra y manejo botones pero no cojo pinceles”, comentaba.
La maqueta representa la Medina de la ciudad en 1415, es decir la urbe que se encontraron los portugueses o la última ciudad árabe que conocimos. Ésta parte desde el foso navegable hoy conocido, ya que en aquella época no lo era según explicóLeón, hasta el foso seco de la Almina, lo que era la parte neurálgica de la ciudad. Sin embargo, los visitantes de la exposición cuando accedan a la primera sala de la misma, donde se encuentra la maqueta de León, observarán una Ceuta “girada, al revés”, como dicen muchos que la ven, pues el primer plano que se vé de la ciudad son las murallas donde se encuentra la Puerta Califal. Una ubicación nada fortuita, pues situarla en sentido contrario obedecía al deseo de poner en relieve la entrada a la ciudad.
El grueso de todas las casas que componen la exposición han sido realizadas por el padre de León, un total de 606 integran la obra, un número muy cercano al total de viviendas que componían la ciudad en aquella época, un dato obtenido por el autor a través de estudios de densidad de población de aquel período.
El proyecto ha sido realizado principalmente en madera, las casas, edificios, murallas o la base de la misma. A ello se le une un océano que simula perfectamente el azote del aire, conseguido gracias a un cemento de ‘cola’ y papel higiénico. Y como toque final al mismo toda la tierra ha sido cogida de diferentes enclaves de la ciudad. “Esta maqueta no representa Ceuta sino que es un trocito de ella, ya que ha sido cogida de sus playas, fosos, montañas, de todos los sitios originales”.
Aunque en un primer momento fue concebida para ocupar un lugar en el salón de su casa, ésta ya no volverá allí. Finalizada la exposición será trasladada a la Basílica Tardoromana.






