• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
viernes 17 de abril de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

No han ganado

Por Redacción
07/07/2016 - 04:51

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

No sé por qué tanta prisa en enterrar al presunto difunto, ni por coronar al supuesto rey, cuando ni el primero ha perdido las elecciones, ni el segundo las ha ganado. Me refiero al bloque de izquierdas, en el primer caso, y al bloque de derechas, en el segundo.

Si nos atenemos al número de votos, en las últimas elecciones generales de 2016, el Partido Popular ha obtenido algo más de 7,9 millones de votos (650.000 más que en las elecciones diciembre 2015). El Partido Socialista, 5,4 millones de votos (120.000 votos menos en las anteriores). Unidos Podemos, 5 millones de votos (1,1 menos) y Ciudadanos 3,1 millones (400.000 menos). Es decir, la derecha genuina tendría el 33,03% de los votos, frente al 43,7% del bloque de izquierdas Partido Socialista-Unidos Podemos. Si sumamos, vemos que el número de votos ganados por el Partido Popular son, más o menos, los que ha perdido el Partido Socialista y Ciudadanos, los dos partidos que intentaron aquél falso pacto de gobierno en diciembre.
Si ahora vamos al número de escaños, el reparto sería de 137 para el Partido Popular (antes 123), frente a 85 del Partido Socialista (cinco menos que antes), 71 de Unidos Podemos (dos más que antes) y 32 de Ciudadanos (8 menos que antes). Es decir, las derechas genuinas ganan 14 escaños (sólo 6 si incluimos a Ciudadanos), aunque las izquierdas pierden 5. Por tanto, es más fácil que la izquierda forme un gobierno, pues sólo necesitaría 20 escaños para la mayoría absoluta, que lo haga la derecha, que necesitaría 39 escaños. Si pensamos en términos de los intereses del país, esta es la opción más fácil y menos traumática. Si lo hacemos en términos de los intereses de los grandes grupos financieros, la mejor opción sería la gran coalición Partido Popular-Partido Socialista. Vamos a situarnos en estos dos escenarios.
El bloque de izquierdas genuinas suma 10,4 millones de votos. Y entre los dos partidos que lo forman sólo hay una diferencia de 400.000 votos. Por mucho que se empeñen Mariano Rajoy, Felipe González o Juan Luis Cebrián, los españoles han querido que el Partido Socialista y Unidos Podemos, obtengan la mayoría de votos y de diputados, y que entre ellos no haya apenas diferencia. Por tanto, la opción más lógica, como decimos, sería que estos dos partidos conformaran un pacto, al estilo del que en las pasadas elecciones concertaron el Partido Socialista y Ciudadanos, pero sin las ataduras del mismo (contrato único, mantenimiento de la reforma laboral, negación de iniciar el proceso de recomposición del estado federal). A ellos podrían sumarse algunos partidos regionalistas. Y si todos ceden de forma inteligente, la estabilidad estaría garantizada.
Si al bloque genuino de derechas del Partido Popular, le sumamos Ciudadanos, juntarían unos 11 millones de votos y 169 diputados. Les seguirían faltando 7 diputados para la mayoría absoluta. Pero si gobernaran así, estarían expuestos a una moción de censura en poco tiempo y seguiríamos con la inestabilidad política, a la que tanto temen las instituciones europeas y los grupos financieros. El problema fundamental sería la estabilidad territorial, que no quedaría garantizada con estas formaciones.
¿Qué interesa más a la ciudadanía?. Para dilucidarlo, es necesario previamente partir de las posibles causas del resultado electoral. Bajo mi punto de vista han sido tres. Primera, el miedo. La campaña desplegada desde el Gobierno y los medios afines ha sido terrible. Radicales, extremistas, inexpertos....Estos han sido los calificativos más amables que les han dedicado a los líderes de Unidos Podemos. Y por supuesto, han seguido insistiendo en el cuento de la financiación desde Venezuela (curiosamente, una vez pasadas las elecciones, el fiscal no ha visto indicios de delito sobre este aspecto en Unidos Podemos). Segunda, hartazgo. Esta ha sido la consecuencia lógica de una campaña planificada al milímetro desde el Gobierno de Rajoy, que ha alargado artificialmente el proceso, primero negándose a aceptar el encargo del Rey para formar gobierno, y después esperando a que vinieran tiempos mejores (Brexit, resuperación económica....etc.). Tercero, inexperiencia. Como dice algún analista experto, es totalmente lamentable que los politólogos que militan en Unidos Podemos, se hayan creído la artificial y manipulada propaganda de que iban a dar el "sorpasso" al Partido Socialista, sin darse cuenta que al hacerlo, relajaban a sus posibles votantes (incremento de la abstención) y alimentaban el miedo en los indecisos (aumento de votos en el Partido Popular).
Visto lo anterior, lo que está claro es que los ciudadanos quieren cambios, pero no radicales, y dialogo, mucho diálogo, aunque nunca volver al bipartidismo. Por tanto, el bloque de izquierdas, acompañado de algunos partidos periféricos, e incluso de Ciudadanos (una vez que neutralicen a sus más radicales defensores del anticatalanismo y el ultraliberalismo económico), conformando un pacto generoso, que diera salida a los grandes problemas de este país: nueva estructura territorial, previo consenso de todas las fuerzas políticas, abandono de la política de austeridad económica, supresión de la reforma laboral y educativa del Partido Popular, cambio de la Ley electoral, para que sea más justa y represente mejor los deseos de los ciudadanos, nueva política energética compatible con la lucha contra el cambio climático y nuevas regulaciones para evitar la corrupción y la financiación ilegal de los partidos políticos, sería la opción más abierta, progresista y variada. Justo lo que quieren dos tercios del electorado.
Frente a ello, sólo tendríamos un pacto Partido Popular-Ciudadanos, inestable desde su nacimiento, o una coalición Partido Popular-Partido Socialista, totalmente contraria a los intereses de la ciudadanía y, por supuesto, a lo que entienden por socialismo los votantes del Partido Socialista.
Yo me decanto por la primera opción, una vez que comprobemos que Mariano Rajoy no va a poder formar gobierno estable.

Related Posts

cadiz-algeciras-ceuta-jornadas-informativas-regularizacion-extraordinaria-inmigrantes

Cádiz, Algeciras y Ceuta acogen jornadas informativas sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes

hace 9 minutos
kissy-chandiramani-ceuta-explicada-entendida-respaldada

Kissy Chandiramani: "Ceuta no necesita ser explicada, necesita ser entendida y respaldada"

hace 1 hora
ecuador-marruecos-alianza-estrategica-exportacion-africa.jpg

Ecuador y Marruecos, una alianza estratégica para la exportación hacia África

hace 2 horas
rffce-copa-autonomica-juvenil-2025-2026-abril-002

La RFFCE presenta la Copa Autonómica Juvenil 2025/2026, que arrancará el 26 de abril

hace 2 horas
patrullero-medas-mision-vigilancia-estrecho-001

El patrullero Medas completa su misión de vigilancia en el Estrecho

hace 3 horas
orgullo-guardia-civil-pleno-podios-nacional-judo-1

Orgullo para la Guardia Civil: pleno de podios en el nacional de judo

hace 4 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023