La galería de Santa Irene, en el cementerio de Santa Catalina, ha acogido este martes los entierros de dos de los subsaharianos que perdieron la vida tras sortear la valla y cruzar a Ceuta.
Sus cuerpos fueron localizados el domingo 25 de enero y el jueves 29 de ese mismo mes.
El primero, justo al lado del perímetro. Fue descubierto por unos guardias civiles cuando intentaban alcanzar a otros jóvenes que habían sorteado el vallado. El segundo, en las proximidades del arroyo de Calamocarro.
Los dos han sido enterrados juntos en los nichos 135 y 136, justo al lado de otros jóvenes inmigrantes que han fallecido recientemente.

Al entierro, que ha tenido lugar pasada la una de la tarde, han acudido miembros de la asociación Elín y subsaharianos del CETI. Se cree que podrían ser sudaneses, aunque no se ha podido confirmar su identidad, como en los casos anteriores.
La Funeraria Al Qadr ha procedido al traslado de los dos cuerpos hasta el cementerio de Santa Catalina, en donde se les ha despedido.
Situación dramática
Los fallecimientos de estos jóvenes están relacionados con la situación, al límite, que están viviendo muchos subsaharianos. Llegan con fracturas, lesiones, casos de hipotermia… porque en muchas de estas ocasiones se esconden entre la maleza para evitar que sean descubiertos.
Los que llegan mojados, en muchas ocasiones descalzos e incluso sin camiseta, se esconden entre las malezas antes de emprender rumbo al CETI. El problema es que en ocasiones ese descanso deja de ser momentáneo para transformarse en mortal.
La valla
La permeabilidad del vallado está siendo aprovechada por grupos de subsaharianos que cruzan a Ceuta en situaciones demasiado extremas, sobre todo porque llevan tiempo aguantando en el lado marroquí el momento oportuno para entrar.
El esfuerzo es notable. Además, las lluvias, el viento y las bajas temperaturas se convierten en un auténtico cóctel molotov contra sus vidas.






Para estos dos pobres no hay 6-F ni circo mediático. El falserio de las onegetas y el dinero que reciben. Descansen en Paz.