Está bien que la Ciudad se preocupe por lo ocurrido en el partido que iba a enfrentar a la AD Ceuta contra el Sporting de Gijón, cuando decenas de aficionados de este equipo se quedaron en Algeciras debido a problemas técnicos en buques que derivaron en la suspensión de enlaces.
La imagen que da Ceuta en estos momentos es importante y que haya quienes se han hecho kilómetros y kilómetros para ver un partido, conocer la ciudad y después hablar de ella con cierto conocimiento, debe ser cuidado. Lo que ellos contarán será algo similar a las trabas con las que se toparon para cruzar a este lado del Estrecho. Bueno, sin duda, no es.
Pero al margen de todo esto, la prioridad de un Ayuntamiento la tiene con sus vecinos, que son esos a los que después pide el voto.
No me parece mal que la Ciudad presente sus quejas por lo que ocurrió el sábado, porque el fútbol, queramos o no, mueve muchísimo dinero y arrastra también imagen. Pero sí que no se haya tenido tacto ni se haya reparado en dar visibilidad a esa misma preocupación cuando la incidencia la sufren los ceutíes, y no solo ese sábado sino en demasiadas ocasiones.
Hemos normalizado situaciones adversas que no lo son, conformándonos con retrasos o suspensiones inesperadas. Detrás de esas anomalías hay personas que pierden enlaces para visitas médicas, otros que no pueden cumplir con sus trabajos, también afectados por salidas de ocio a la Península que terminan siendo la peor pesadilla…
De todos ellos se tendría que haber preocupado la Ciudad y haberlo visibilizado. Las mismas prisas tomadas para tirar de las orejas a las navieras por lo ocurrido con los forofos del Sporting se debieron tomar por el resto de afectados y por lo que, en demasiadas ocasiones, afecta al ciudadano, al ceutí que paga sus impuestos, que reside y enriquece de una u otra manera la ciudad, que coopera en la buena imagen de su tierra y que da el voto todas las elecciones.
Ha faltado tacto, quizá este gobierno se esté endiosado demasiado.







Yo entiendo que se está defendiendo la imagen de la Ciudad, en este caso no tiene que ver concretamente con el servicio al ceutí, pero si con algo que nos beneficia a todos, la promoción de Ceuta.
Dicho esto, la Ciudad tiene que exigir el buen servicio al viajero, desde la puntualidad al número de rotaciones.