Trajes verdes, mantillas rojas y lunares han dado la bienvenida a la llegada de la Navidad. Pasos con pies y manos que han comenzado la cuenta atrás a la Nochebuena en Ceuta a golpe de baile flamenco.
Los únicos sonidos en el escenario de la Plaza Nelson Mandela han sido el repiqueteo de tacón en la madera, los murmullos del público y las canciones de fondo. Elementos indispensables en el espectáculo a ritmo de volante.
Una gran multitud se ha congregado en este céntrico punto de la ciudad para arropar a las bailarinas. Muchas caras han sido conocidas ya que, entre las filas agolpadas, han estado abuelas, madres, padres o hermanos, que han venido a verlas en este viernes tan especial para ellas.
Después de meses de dedicación, han mostrado sus progresos y sus dotes en este arte con una historia de siglos. Son varios grupos los que han actuado, todos de variada edad. Han danzado con todas las partes de su cuerpo, incluso con la mirada. Cada uno de ellos ha llevado a las tablas una coreografía distinta con melodías, en su mayoría, relacionadas con la Navidad.
“San José la pretendía, pero era vergonzoso” o “muele que muele romero, la cuna que está haciendo mi carpintero” han sido algunas de las letras que han sonado de fondo en esta jornada familiar y flamenca con la noche como telón de fondo.
El mercadillo ha pasado a un segundo plano durante el espectáculo y, su habitual vaivén, se ha quedado quieto para dar paso al baile de las alumnas del estudio Allegro. El silencio de vez en cuando ha sido interrumpido con algún “olé” o algún comentario de allegados que, tras un rato de espera, han podido disfrutar de este momento.
Ataviadas con trajes sencillos hechos a base de blusas negras, peinetas sobrias y lunares discretos se han convertido en las protagonistas de la plaza Nelson Mandela este viernes navideño.