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El Auditorio del Revellín vivió ayer el concierto de Navidad ofrecido por los alumnos de la Academia de Música, que ante la mirada de familiares, amigos y amantes de este arte interpretaron desde tradicionales melodías navideñas a piezas de películas
La Navidad es luz y color, alegría y fraternidad y como guinda, la música. Es por ello que el Revellín atraviesa una de sus épocas más ajetreadas, son muchos los que quieren dejar su huella y contribuir con sus actuaciones al calendario navideño. Los últimos en demostrar su valía ante el público y contagiarlo de esas melodías cuyas letras tanto se repiten en los últimos días han sido los alumnos de la ‘Academia de Música Mundo Arte’, que ofrecieron ayer el tradicional concierto navideño que preparaban para esta época.
Con navideñas armonías y piezas musicales de conocidas películas llenaron de Navidad el auditorio; piezas como ‘Jingle Bells’, ‘Love Story’ o ‘Lo más vital’ componían un programa en el que la Navidad y Disney iban de la mano. Fueron breves composiciones en las que han estado trabajando durante las últimas semanas y de las que el público tuvo la ocasión de disfrutar durante algo más de una hora.
Los primeros en romper el hielo fueron los alumnos de entre siete y ocho años que, finalizada su actuación, dejaron hueco sobre las tablas a sus compañeros más adultos. Se percibió su disfrute y diversión y cómo lo transmitieron a los asistentes que se sumaron a la fiesta musical. Familiares, amigos y amantes de la música componían el entregado público que tuvo la ocasión de hacer un recorrido por las diferentes disciplinas musicales que se imparten en la Academia. Comenzaron con el piano, seguido de la guitarra y el saxo fue el encargado de poner fin al evento que, una vez más, consiguió superar las expectativas y reflejó que estos 60 alumnos ponen el listón más elevado.






