El Movimiento Estudiantil Ceutí ha denunciado públicamente la “grave situación de precariedad e inseguridad” que atraviesa el CEIP Juan Morejón de Ceuta, donde las recientes lluvias han provocado inundaciones, goteras y fallos eléctricos en diferentes zonas del edificio.
El colectivo subraya que esta situación pone en riesgo tanto al alumnado como al personal docente y vulnera las obligaciones legales que deben cumplir las administraciones públicas.
Familias y trabajadores del centro aseguran que aulas enteras se ven afectadas por acumulación de agua, suelos resbaladizos y humedades persistentes que dificultan el desarrollo normal de las clases.
Además, advierten del riesgo eléctrico derivado de los fallos en el sistema de iluminación y cableado, agravado por la presencia de agua en diferentes zonas del colegio.
“Los niños y docentes están obligados a continuar la actividad lectiva en un entorno que no cumple con las condiciones mínimas de seguridad”, denuncian desde el movimiento estudiantil, que reclama una respuesta inmediata y coordinada por parte de las autoridades competentes.
Incumplimiento de las normas básicas de seguridad escolar
El Movimiento Estudiantil recuerda que el Real Decreto 132/2010, que regula los requisitos mínimos de los centros educativos, establece que los edificios escolares deben reunir condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y habitabilidad.
Además, citan el Código Técnico de la Edificación, que obliga a garantizar la protección frente a riesgos eléctricos y la conservación de las instalaciones.
“Las filtraciones, goteras y fallos eléctricos reiterados en el CEIP Juan Morejón evidencian un incumplimiento de estas exigencias”, sostiene el Movimiento Estudiantil, que también invoca el artículo 27 de la Constitución Española, donde se reconoce el derecho a la educación en condiciones dignas y seguras.
Exigen intervención urgente y responsabilidades políticas
Entre sus peticiones, el colectivo demanda una intervención estructural inmediata que ponga fin a las deficiencias del centro y asegure unas condiciones adecuadas para toda la comunidad educativa.
Reclaman también transparencia y asunción de responsabilidades por parte de las administraciones, a las que acusan de mantener una actitud de “abandono institucional” ante una situación que califican de insostenible.
Asimismo, el Movimiento Estudiantil solicita la puesta en marcha de medidas preventivas y de seguimiento para evitar que estas circunstancias se repitan.
“La educación pública en Ceuta no puede sostenerse sobre la precariedad y el riesgo”, concluyen. “Garantizar espacios educativos seguros y dignos no es una opción, es una obligación legal y moral”.






