Una mula del hachís y un motero que fueron detenidos por la Guardia Civil esta semana cuando intentaban embarcar con droga de Ceuta a Algeciras han sido condenados.
En ambos casos, las penas quedan suspendidas, pero les constan antecedentes por lo que, de ser arrestados por la comisión de otro delito, ese beneficio quedaría revocado y entrarían en prisión.
El varón arrestado a bordo de una motocicleta con, en principio, 2.516 gramos de hachís, se ha conformado con una condena de 1 año, 9 meses y 10 días de prisión, además del pago de una multa de 2.790 euros.
Prórroga de la detención para conocer el peso exacto
Su detención había quedado prorrogada 24 horas más para conocer el peso exacto de la droga sin los envoltorios que la protegían. Una clave a tener en cuenta por si se aplicaba o no la notoria importancia al establecerse el límite en 2,5 kilos.
La condena fijada este viernes queda suspendida tras aplicarse la figura jurídica de la conformidad.

Con la droga en el interior del organismo
Por otro lado, también se ha podido conocer la resolución condenatoria para una de las tres mulas del hachís que fueron detenidas por componentes del Instituto Armado.
Se trata de una mujer que llevaba en el interior de su organismo 1.800 gramos de hachís distribuidos en cápsulas.
Ha aceptado una pena de 1 año, 1 mes y 10 días de prisión, además de multa de 1.459 euros, con suspensión de condena por dos años.
Controles constantes en el puerto
Al goteo de servicios asociados al tráfico de drogas en los que el detenido porta pequeñas cantidades de estupefacientes, se suman los casos de mayor envergadura que intentan ser abortados por las fuerzas de seguridad.
El puerto es la vía de tránsito del hachís, la puerta que utilizan las organizaciones para intentar introducir los alijos en el otro lado del Estrecho para su posterior distribución.






