El presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, FPAV, Juan Moreno, ha insistido en que la junta directiva “la puede elegir el presidente sin necesidad de que se convoque una Asamblea Extraordinaria” y que la única función de esta última es “ratificar” dicha junta.
“En las elecciones sólo se elige al presidente y después él selecciona a su equipo”. Con estas declaraciones, Moreno se defiende de las acusaciones de algunos presidentes vecinales en torno a las irregularidades sobre la formación de la directiva. Mientras sus detractores aseguran que han dimitido 11 de sus 16 miembros, Moreno niega tal acusación. “Sólo fueron el vicepresidente por discrepancias conmigo y la secretaria por problemas personales”. Fue en este momento cuando el presidente de la FPAV tomó la decisión de buscar dos sustitutos para esos cargos. “Nombré a dos de los vocales para poder continuar con nuestro trabajo”. Posteriormente, el mismo Moreno reconoce que fue cesando a algunos de los integrantes de la junta. “Si faltaban a las sesiones tres veces consecutivas se les puede dar de baja”. Ante estas discrepancias, algunos presidentes han reclamado la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria que implique elecciones a junta directiva. “Si la piden se estudiará y las haremos para demostrar que somos totalmente transparentes”. Respecto a la solicitud de convocatoria de elecciones, Moreno aclara que el burofax enviado por sus detractores nunca le fue entregado. “Me llegó un aviso al buzón de mi vivienda el día 15, pero venía con fecha del 12 y lo tenían que haber entregado en la sede de la Federación. Cuando fui a Correos, al no querer solucionarme el tema de la fecha, nunca recibí ese burofax”. En cuanto a las acusaciones vertidas en torno a la última Asamblea Ordinaria, en la que algunos presidentes de barriadas aseguraban que las votaciones no eran válidas al no existir quorum, Moreno insiste en todo lo contrario. “Había 24 representantes, con lo cual las votaciones han sido correctas”. Según explica, tanto el informe económico como el de gestión fueron aprobados sin mayor problema, “a excepción de algunos presidentes que se mostraban en contra y abandonaron la reunión”.






