La Iglesia de Nuestra Señora de África ha vivido en la mañana de este domingo una Eucaristía muy especial, ya que ha estado presidida por Monseñor Ramón Valdivia, recién nombrado administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.
Monseñor Ramón Valdivia ha llegado a la ciudad autónoma después de que la Santa Sede anunciara hace unos días este nombramiento tras aceptar la renuncia de Rafael Zorzona, anterior obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.
Esta ha sido su primera visita a Ceuta, marcando así el inicio de una nueva etapa para la iglesia gaditana y caballa.
Arropado por todos los sacerdotes de Ceuta

El nuevo administrador apostólico ha hecho su entrada a la iglesia de Nuestra Señora de África acompañado por todos los sacerdotes y diáconos de las diferentes parroquias de la ciudad autónoma.
Además, en el interior del templo religioso le esperaban cientos de ceutíes que habían querido darle la bienvenida y un caluroso recibimiento a Ramón Valdivia al frente de esta Diócesis.
Entre los asistentes cabe destacar la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, acompañado de su mujer; así como el comandante general de Ceuta, Luis Jesús Fernández Herrera, y su esposa.
También han estado presente los hermanos mayores y miembros de las cofradías y hermandades de Ceuta, con el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Ceuta, Jesús Bollit, a la cabeza.
Inicio de la eucaristía
Al inicio de la Santa Misa, Francisco Jesús Fernández, vicario general de Ceuta, se ha dirigido a Ramón Valdivia para, “en nombre de toda la comunidad cristiana de Ceuta, expresar nuestra más sincera bienvenida. Ceuta posee una singularidad histórica que forma parte de nuestra identidad profunda. Somos una iglesia centenaria, marcada por la sangre de los mártires franciscanos Daniel y compañeros, su ubicación geográfica, su historia y la convivencia entre los pueblos y culturas diversas”.
Además, ha añadido que Ceuta “ha tenido siempre el Estrecho como una vía de comunicación, no como bandera de separación. Esta es la tierra que hoy le recibe. Una ciudad abierta entre el Atlántico y el Mediterráneo. Una comunidad cristiana llamada a ser luz, referencia y fuente en medio de nuestra diversidad. Por ello, hoy usted, como administrador apostólico, deberá tener muy presente esta sensibilidad para orientar, con prudencia pastoral y ese ideológico, el camino de nuestra iglesia particular”.
La presencia constante del obispo en Ceuta
Por otro lado, el vicario general de Ceuta ha destacado que esta vicaría siempre “ha procurado mantener viva la presencia de obispo. La comunión constante, la participación semanal en los consejos episcopales y la coordinación de la vida pastoral permiten que el pastor diocesano, y ahora usted, se mantenga cercano a los sacerdotes, a los religiosos y al pueblo”.
“El trabajo conjunto de movimientos, parroquias y comunidades al servicio diocesano nos ayuda a vivir en verdadera comunión, sosteniendo la visión evangelizadora y garantizando la protección pastoral ordinaria y el cuidado del patrimonio espiritual y material”, ha añadido.
Antes de concluir, ha encomendado a la patrona de Ceuta, la virgen de África, “la misión que el Papa León XIV le confía, que lo cubra con su manto, lo fortalezca en las decisiones, le dé serenidad en los retos y alegría en el servicio, y que ella muestre, día tras día, el rostro de esta iglesia que ahora recibe su cuidado pastoral”.
“Sea bienvenido, cuente desde ahora con nuestra cercanía, nuestra obediencia filial. Caminaremos juntos, navegaremos con el título de comunión, para que Cristo siga siendo acogido y su evangelio anunciado en esta tierra que es bendecida por Dios”.
Tras estas palabras, ha continuado la eucaristía presidida por Ramón Valdivia, dando así iniciado a un nuevo camino en el seno de la iglesia de Ceuta.





