Si volvemos de nuevo al diccionario de la RAE, nos encontramos con el término falacia, donde el engaño, el fraude o la mentira, adquieren el propósito de dañar a alguien.
Una falacia muy usada es la denominada “argumentum ad populum”, o sofisma populista que consiste en atribuir la opinión propia a la opinión de la mayoría, y deducir de ese falso planteamiento que si la mayoría piensa eso es que es cierto. Quienes suelen ser representantes de un colectivo suelen caer en el error de que esa representación les permita conocer en todo momento la opinión de colectivo al que representan.
El Secretario General de CCOO de Ceuta, conoce muy bien todo este mecanismo y es un artista en el uso de mentiras, medias verdades y falacias. Aportemos algunos datos en contestación a sus últimas declaraciones sobre el “estado caótico” de la educación en nuestra ciudad.
“Recorte de profesores”
A primeros del mes de julio aseguraba que el cupo de profesores se reduciría en más de 100. No lo sigue sosteniendo, pero ahora lo estima “en torno a 46 profesores”. Una falacia. “El director provincial miente a los ciudadanos cuando dice que no ha habido recortes en la plantilla”. Otra falacia. El director provincial ha dicho siempre, sigue diciendo y puede demostrar en cualquier momento, que el ajuste en el cupo del profesorado está por debajo de lo que aseguraba CCOO y de lo que sigue asegurando. Concretemos para no marear la perdiz: 15 profesores. Poco más del 1% de reducción respecto del curso 2009-2010, pero 20 profesores más que el curso 2007-2008 y la misma cantidad que el curso 2008-2009. Datos demostrables.
Pero sigamos haciendo un ejercicio de no incurrir en “medias verdades” para que el ciudadano no se deje engañar con las mismas. El ajuste del profesorado no ha sido soportado igual por la etapa de secundaria que por la de infantil-primaria. 23 profesores menos en los IES que el pasado curso. ¿Por qué? No es difícil explicar. A nadie se le oculta que no sólo es imposible reducir unidades en la etapa de Educación Infantil y Primaria, sino que incluso necesitamos ampliar más por la altas ratios de las mismas. Sin embargo, nadie habla de las ratios que existen en los grupos de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, donde se han mantenido en algunos casos (siempre deseable) muy por debajo de lo establecido por la normativa (30 alumnos por unidad en la ESO y 35 alumnos en Bachillerato). Pongamos un ejemplo para terminar de clarificar la situación. Hasta ahora, con 230 alumnos y el profesorado disponible en los centros, se podían formar 10 grupos de 23 alumnos de media por grupo. Esos mismos alumnos, respetando el número de alumnos por debajo de 30, se pueden organizar en 8 grupos (28,7 alumnos de media). Pero no se ha pedido eso, sino que entendiendo lo deseable de tener grupos no numerosos y al mismo tiempo la necesidad de un ajuste en la disponibilidad de profesores, se pide que se organice en 9 grupos (25,5 alumnos de media por grupo). Este mismo ejemplo se puede aplicar no sólo a unidades ordinarias sino también a grupos que hasta ahora se han formado para materias optativas donde ha podido existir disponibilidad para hacerla con un número de alumnos por debajo de lo legalmente exigido. Por eso los equipos directivos de los centros de secundaria, y los propios profesores, han entendido la situación y han realizado un ejercicio de responsabilidad encomiable. Por eso, el ajuste del profesorado es mayor en secundaria, sin que ello afecte a las enseñanzas que se deben impartir en cada uno de los centros. Lo que se oculta, pero se deduce de la información aportada, es que si el ajuste del profesorado es de 15 profesores respecto del curso anterior y la educación secundaria ha visto reducido el número de profesores en 23 respecto del mismo curso, ¿dónde está la diferencia? Pues en efecto, hay 8 profesores más en los centros de Educación Infantil y Primaria que los que hubo el pasado curso. Datos demostrables. E incluso puede que haya posibilidad de aumentar algún profesor más porque la situación de esta etapa es más compleja y así lo requiere. Destacar también, para esta etapa, el ejercicio de responsabilidad y comprensión que ante las necesidades demandadas y atendidas, han demostrados los equipos directivos de los centros.
El director provincial no ha mentido nunca en el ajuste de los cupos del profesorado. CCOO, sí.
Sigamos aportando algunos datos sobre la situación de la educación en Ceuta.
“Masificación en las aulas”
Dice el Secretario General de CCOO que hay “problemas inaceptables, entre los que están la masificación de las aulas, el incremento de las matriculaciones, la falta de espacio y centros educativos y el recorte del cupo de profesores”.
Sobre el último de ellos, ya me manifesté en el anterior escrito “mentiras, falacias y datos (I)”. Sobre el resto, lo primero que cabe decir es que una buena falacia se sustenta a veces en la repetición de una misma verdad, encadenando de manera intencionada causas y efectos, para que la sensación de caos y dejadez quede truculentamente manifiesta. La “masificación de las aulas” (en educación infantil y primaria, no se nos olvide) está relacionada con un importante “incremento de las matriculaciones” –por encima incluso de lo previsible–, y con la “falta de espacio y centros educativos”. Presentar este hecho no como un solo problema (que lo es, y muy serio), sino como un cúmulo de problemas es, insisto, otra estrategia de la falacia.
Decir que este curso, pese al ajuste presupuestario, se ha hecho un esfuerzo por habilitar el máximo de unidades disponibles para el nivel de Educación Infantil de 3 años, puerta de entrada en el sistema educativo, y que es un dato positivo, resulta ridículo frente a la magnitud del problema de escolarización que tenemos, pero hay que decirlo. Decir que se está trabajando con soluciones a medio plazo frente a la inmediatez del problema que ha representado la escolarización de este curso y la que representará la del próximo, es calificado de “patético”, pero también hay que hacerlo.
Algunos datos: el pasado curso terminó con 1.012 alumnos de 6º de Primaria, de los cuales podemos, en un cálculo aproximado, decir que 32 repiten curso. Eso quiere decir que dejan la etapa Infantil-Primaria 980 alumnos. El sistema estaría equilibrado si esa misma cantidad fuese la que entrase por abajo, en Infantil de 3 años. Sin embargo, no viene siendo así: al comienzo de curso hay una incorporación en este nivel de 1.170 alumnos. Es decir, 190 alumnos más. Todo ello resulta previsible y de ahí la habilitación de medidas inmediatas que “soporten” –no que solucionen– el problema de las altas ratios.
Pero lo que resulta imprevisible es el incremento de nueva escolarización en cursos intermedios donde el alumnado ya debe estar escolarizado. Y ha sido enorme: alrededor de 300 alumnos (si no más, cuando se confirmen los datos) se han incorporado en los niveles intermedios de Infantil y Primaria. Si el pasado curso terminó con alrededor de 9.500 alumnos en estas etapa, el presente comienza cercano a los 10.000. Esto representa escolarizar tantos alumnos como un centro completo de dos grupos por nivel.
Planteado el problema, nunca negado, cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿quién habla, propone y resuelve –mal que bien– soluciones a corto plazo? ¿Quién empieza a pensar desde ya en las posibles soluciones para el próximo curso?: la dirección provincial, junto con los equipos directivos de los centros. Prestaré atención a las propuestas de solución inmediata de CCOO y me gustará oír su respuesta cuando alguien ponga encima de la mesa, no sólo la posibilidad de contar con unidades prefabricadas, cuestión ya divulgada en las últimas semanas, con unidades habilitadas dependientes de un centro pero no físicamente en el mismo, sino también sobre la utilización de los centros aprovechando horarios de tarde. ¿Qué dirá entonces sobre la magnitud del problema?
Cabe siempre la posibilidad de aceptar la crítica de que no se tenía que haber llegado a esta situación y debatir sobre las causas de la misma y sobre el futuro, pero… ¿qué propone CCOO para resolver los problemas inmediatos de escolarización?
El director provincial no esconde el problema. Para CCOO parece que… “cuanto peor, mejor”.






