La grave situación de los niños marroquíes que cruzaron la fronterna como parte de la migración masiva ocurrida a principios de semana exige soluciones urgentes y acordes con sus implicaciones. Uno de los problemas es que no existen cifras exactas hasta la fecha y eso definitivamente complica un poco más la situación. Se habla de cientos y, además, muchos de ellos son niños pequeños que emprendieron un viaje sin saber lo que estaban haciendo y un gran número incluso bajo engaños.
Mientras todo esto sucede en nuestra ciudad, del lado de Marruecos el drama es otro pero también muy grave, el de los padres que angustiados esperan un desenlace feliz con sus hijos ya en casa. Pero en este contexto, no todo es negativo, pues hay alternativas que buscan ayudar a las familias que esperan volverse a ver, como por ejemplo un número telefónico que fue habilitado para poder localizar a estos niños y que ya ha superado más de 4.000 llamadas en los últimos días, lo que ha permitido valorar la posibilidad de que el 112 también sirva de apoyo para este fin. Otra buena noticia es que son varias las asociaciones que, preocupadas por la seguridad de los menores extranjeros no acompañados, han puesto en marcha un plan de atención integral para que estos pequeños sean tratados dignamente en centros destinados para este fin, mientras se logra reunirlos con sus padres. El deseo de todos los que trabajan en función de esta noble causa es resolver en el menor tiempo posible esta dramática situación que ha separado a cientos de familias y ha puesto en riesgo a niños que desconcían cuáles eran las implicaciones de cruzar la frontera de manera ilegal.






