Categorías: NoticiasSociedad

Mehdi El Hichou, un divulgador científico con tan solo 11 años

Lo hace a través de su canal de YouTube 'Ciencia en Casa' | El pequeño ceutí tiene altas capacidades que le permiten absorber y transmitir conocimientos que para un niño de su edad resultan difíciles de comprender

Su nombre es Mehdi El Hichou, estudia en el Colegio San Daniel de Ceuta, tiene 11 años y a su temprana edad se ha convertido en todo un divulgador científico a través de su canal de YouTube ‘Ciencia en Casa’. Es una mente brillante con solo 11 años: ciencia, historia, diseño gráfico y curiosidad sin límites.

Puede ver sus vídeos en su canal de Youtube

A veces, el talento llega en una forma que descuadra a quienes lo rodean, este es el caso de Mehdi, que usa sus altas capacidades intelectuales para indagar sobre ciencia y diseño gráfico. La creación de contenido es su forma de expresarse, de descubrir el mundo y de compartirlo.

Curioso por naturaleza

Mehdi es el mayor de tres hermanos y estudia en el Colegio San Daniel, donde acaba de terminar 5º de primaria. En casa, sus padres y hermanos conviven con una mente incesante, de ideas fijas y con una necesidad vital de entenderlo todo, según explica su madre.

“Empecé a interesarme por la ciencia desde los 7 u 8 años. Me encontraba vídeos de física en YouTube y cada vez me gustaban más”, cuenta con sencillez, como el que habla de bajar a jugar al parque. Para Mehdi, aprender es mucho más que un pasatiempo. Es parte de su día a día.

Pasión por la ciencia

Desde entonces, su pasión por la ciencia no ha dejado de crecer.

Le fascinan la física, la química y la biología: desde los movimientos de los astros hasta la composición de los materiales o el funcionamiento de los seres vivos. “La biología es la ciencia de la naturaleza y la química me gusta porque explica las moléculas y de qué están hechas muchas cosas”, explica.

Un pequeño divulgador

Inspirado y guiado por su padre, Mehdi decidió abrir su propio canal de YouTube para compartir lo que iba aprendiendo. El proceso, detalla, es meticuloso: primero investiga el tema, luego ve vídeos relacionados y finalmente le pide ayuda a ChatGPT para crear un resumen que después estudia con atención.

“Así puedo cambiar cosas en medio del vídeo y hacerlo a mi manera”, resalta. La grabación la hace en su cuarto, con su padre como cámara y los vídeos suelen durar entre dos y cinco minutos. El toque final lo pone su padre con la edición, aunque ya están preparando el siguiente paso: que Mehdi aprenda a editar por sí mismo.

Su familia está muy orgullosa del pequeño y sus compañeros de clase, entre los que despierta cierta admiración, también. “Le piden al profesor que ponga mis vídeos. Me dicen que son muy chulos y que soy muy listo. A veces me siento un poco avergonzado”, cuenta con una mezcla de timidez y alegría.

Más allá de la ciencia: diseño gráfico y creatividad

Mehdi no solamente siente una gran atracción por la ciencia, el diseño gráfico se ha convertido en uno de sus mayores pasatiempos. Desde los ocho años se ha volcado en esta disciplina, una pasión que desarrolla usando la aplicación Blender, un potente software de modelado 3D.

“Me inspiro en otros personajes para crear los míos propios”, dice. Guarda todas sus creaciones en un pendrive y trabaja desde su habitación, donde da rienda suelta a su imaginación.

Diseña personajes para su propio videojuego

Cuenta su madre, dada la timidez de Mehdi, que la intención primera de la creación de infinidad de personajes en Blender tiene como objetivo la invención de su propio videojuego. Como vemos, la mente de Mehdi no cesa en ingenio.

Mehdi deja anécdotas verdaderamente únicas, como cuando acompañó a su madre a un curso de “packaging” al que asistía como alumna y fue su hijo quien terminó haciendo de maestro durante los últimos días junto al profesor.

“Las compañeras de mi madre se quedaron sorprendidas con mis capacidades”, asegura el pequeño.

Una mente por delante

A los ocho años, los primeros indicios de sus altas capacidades fueron evidentes en casa, según cuenta su madre. Su forma de hablar, su vocabulario técnico, su forma de pensar empezaron a no pasar desapercibidas.

Fue entonces cuando empezaron las pruebas en el colegio, que confirmaron lo que ya sospechaban: Mehdi era diferente, una mente que iba más rápido de lo habitual. Sin embargo, como suele ocurrir, no siempre hay recursos preparados para acompañar a niños como él. No existe un centro específico para el desarrollo de altas capacidades en Ceuta y, aunque acude a una asociación de neurodivergencia, sus inquietudes van mucho más allá.

Perfeccionista y de ideas fijas

Su carácter perfeccionista y su tendencia a las ideas fijas hacen que no siempre sea fácil adaptarse a los entornos habituales. “A veces es difícil de llevar”, reconocen sus padres.

Pero para Mehdi nada de lo mencionado es un inconveniente, él usa sus propios recursos para crecer de manera autodidacta. Incluso cuando lo apuntaron a fútbol terminó analizando estrategias para mejorar el rendimiento del equipo.

Un día normal en verano

Durante el verano, Mehdi aprovecha el tiempo para lo que más le gusta. Se levanta sobre las once o las doce del mediodía, desayuna, reza y luego enciende su ordenador.

Allí empieza el proceso de búsqueda de información, estudio y grabación. En pocas horas, un nuevo vídeo puede estar listo para ser compartido. Juega con sus amigos en el colegio, aunque ahora, con el calor y la distancia entre sus compañeros, prefiere quedarse en casa aprendiendo y creando contenido para su canal de Youtube ‘Ciencia en Casa’.

El caso de Mehdi

Aunque todavía no tiene completamente definido qué quiere ser de mayor, Mehdi lo tiene claro: quiere dedicarse a algo relacionado con la ciencia.

“Me gustaría aprender más de biología, química o física”, dice con seguridad. Pero su futuro no se limita a una sola dirección. Con esa curiosidad insaciable, su afán por enseñar y su ímpetu por crear, Mehdi es una caja de sorpresas. Su próximo objetivo: editar sus propios vídeos.

Y aunque a veces se sienta un poco avergonzado cuando lo felicitan, Mehdi sabe bien que su caso es especial. Porque pocos niños de su edad hablan con tanta claridad de sus intereses, trabajan con tanta dedicación en sus proyectos, o comparten con tanta convicción lo aprendido.

Entradas recientes

Condenado por besar sin consentimiento a una compañera en su puesto de trabajo

El magistrado titular de la plaza número 2 de la Sección de lo Penal del…

17/04/2026

La Ciudad invertirá siete millones en renovar más de cien calles

La Ciudad ha dado luz verde a un ambicioso contrato para la rehabilitación integral de…

17/04/2026

Publicitatio Non Petita

El que fuera presidente ejecutivo de Apple, Steve Jobs, tiene una definición perfecta del marketing:…

17/04/2026

Fin del Derecho Internacional

El 14 de Diciembre de 1.974 se reunía la Asamblea General de las Naciones Unidas…

17/04/2026

La resurrección de Tejero

Corría el anoo domini 1981, era 23 de febrero y se votaba la investidura de…

17/04/2026

No todo vale: cuando la 'buena intención' no es suficiente

En los últimos días hemos visto cómo una situación concreta ha generado opiniones, presión y…

17/04/2026