Francisco Heredia Pérez, ceutí de 38 años, ha traído este fin de semana un poco de suerte a la ‘Perla del Mediterráneo’. Lleva un año y medio vendiendo cupones por el centro de la ciudad.
Este fin de semana repartió un cuarto de millón de euros entre diez personas, las que le compraron el número 26.974, premiado el pasado 23 de mayo.
–¿Cuándo se enteró de que había repartido 250.000 euros divididos en 10 boletos de 25.000 euros cada uno?
–Un poco más tarde de las 12, fue cuando recibí la llamada.
–¿Cómo recibió la noticia?
–Me quedé helado cuando me lo anunciaron; me llamaron de la ONCE y me dijeron: “Mira, has dado el premio, 10 cupones”.
–¿Esperaba el premio?
–No, para nada. Me alegro de que el premio ha sido repartido.
–¿Es el primer premio que reparte como vendedor de cupones de la ONCE?
–La primera vez, no me lo esperaba. Y menos mal que ha sido repartido
–¿A quién se imagina que le ha tocado?
–Ni idea, lo único que sé es que a varias personas. A quien le haya tocado, seguro que le hace falta.
–Imagínese que le toca a usted. ¿Qué haría con el dinero, con los 25.000 euros de su boleto premiado?
–No te lo puedo decir, pero creo que en un principio me dedicaría a tapar algunos agujeros, principalmente
–¿Cómo empezó a vender boletos?
–Fui a Algeciras porque tenía problemas en la espalda, para intentar sacarme un puesto en la ONCE, y lo conseguí. Desde entonces llevaba año y medio. Antes de eso no hice nada, llevaba tiempo buscando trabajo pero no encontraba. Gracias a Dios, conseguí este trabajo.
–¿Tiene ya una clientela habitual?
–¡Vendo más por la tarde que por la mañana! Son un poco flojas, pero casi todo me lo compran a la tarde. Sí, ya he conseguido que algunas personas lo sean. Voy por el centro, en torno a la Plaza de los Reyes, y me meto en bares, por ejemplo, y así poco a poco voy vendiendo boletos.
–¿Y entre esos clientes hay alguno especial, como comprar siempre el mismo número?
–Hay de todo un poco. Por ejemplo, alguno me coge 10 del mismo número, y otros 10, pero de diferentes terminaciones.
–¿Le han parado a decirle algo?
–No, no sabían nada, fue desde la ONCE cuando me lo dijeron, y no creo que nadie se haya enterado.
–¿Espera que el repartir un premio haga efecto llamada y le compren más?
–Hombre, yo sí que quiero eso. Y que la gente esté contenta y tenga suerte, además.
–Ha sido rápido al vender un premio en un año y medio...
–Desde luego, no me esperaba yo esta suerte. Me he puesto nervioso, porque es la primera vez.






