Ceuta sigue arrastrando la falta de una unidad de radioterapia. El debate continúa sin soluciones, sin que finalmente se termine con esa dolorosa travesía de acudir fuera de la ciudad para recibir el tratamiento.
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha dado un paso más en su lucha por conseguir esa unidad. Y lo ha hecho remitiendo una carta al Defensor del Pueblo para trasladarle la situación en la que los pacientes oncológicos ceutíes se encuentran.
Una situación que los localistas califican de “grave indefensión y vulneración de derechos fundamentales” con respecto a la “carencia estructural” de esta infraestructura que obliga a los pacientes oncológicos ceutíes a desplazarse a la Península para recibir sus tratamientos radioterápicos.
Tras esa ausencia de la unidad hay nombres de afectados, problemas, dramas a los que no se pone solución argumentando justificaciones económicas.
Cronología de estos hechos
En la misiva, la formación hace una crítica cronológica sobre el posicionamiento que tienen los distintos agentes políticos y sociales con respecto a la necesidad de esa unidad.
Además, insta al Defensor del Pueblo a que, en la medida de sus posibilidades, interceda entre el Ministerio de Sanidad y el Ingesa para que se ponga “fin a esta discriminación territorial que pone en riesgo la vida y la integridad” de los pacientes oncológicos ceutíes.
Desde el MDyC esperan que el Defensor del Pueblo, organismo encargado de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de la ciudadanía, admita a trámite la queja de la formación localista con el fin de que los ceutíes puedan contar con una unidad de radioterapia.
Lo que se recoge en la carta
La carta que se ha enviado indica textualmente esa necesidad y la suscribe Fatima Hamed.
“Mediante el presente escrito deseo trasladar la situación de grave indefensión y vulneración de derechos fundamentales que sufren los pacientes oncológicos en nuestra ciudad debido a la inexistencia de esta unidad de radioterapia”, expone en la carta.
“Esta carencia estructural obliga a los pacientes oncológicos a desplazarse a la Península mediante barco o helicóptero para recibir sus tratamientos radioterápicos. Estas travesías, a menudo bajo condiciones meteorológicas adversas y en un estado de salud de extrema fragilidad, suponen un castigo físico y psicológico añadido a la propia enfermedad, provocando una situación incompatible con la dignidad humana que debe presidir la asistencia sanitaria”.
“Desde el MDyC llevamos más de una década exigiendo soluciones y luchando para que el Presupuesto de la Ciudad contara con una partida de 350.000 euros para poder implementar una Unidad de Radioterapia en Ceuta, sin embargo, esta nunca ha sido ejecutada, demostrando una gran falta de sensibilidad del Ejecutivo local”.

La excusa, ausencia de competencias
“Dada la ausencia de competencias transferidas en materia de Sanidad, hemos elevado en numerosas ocasiones esta reivindicación a la Delegación del Gobierno, con el objetivo de que intercediera ante el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, nos hemos encontrado una gran falta de voluntad política, algo que ha ocurrido cuando el Gobierno de la Nación ha estado presidido tanto por PP como por PSOE”, añade en la carta Hamed.
“Especialmente alarmante es la postura del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). Esta entidad, encargada de gestionar la prestación sanitaria pública en Ceuta, siempre se ha mostrado en contra de la implementación de una unidad de radioterapia en Ceuta, evaluando una cuestión vital como esta en términos de rentabilidad económica y viabilidad técnica, y no atendiendo criterios asistenciales y centrados en el paciente”, remata.
“Si ya de por sí es inaceptable que quienes tienen que defender la sanidad pública ceutí digan que una unidad de radioterapia en Ceuta no es viable, ni técnica ni económicamente, más graves resultan las palabras del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, durante su visita la ciudad autónoma en la que afirmó que la Unidad de Radioterapia en Ceuta ‘no era ética’, argumentando que la ciudad autónoma no cuenta con el número de pacientes suficientes para que sea implementada”, recalca en esta carta.
La falta de sensibilidad
“Desde nuestra formación política localista somos perfectamente conocedores de que la radioterapia es un tratamiento que no está presente en todas las provincias del territorio español, pero también hay que ser conscientes de que la coyuntura en la que vive la población ceutí y el periplo al que se tienen que enfrentar para desplazarse a la Península”, añade.
Todo esto, puntualiza MDyC, “requiere de un tratamiento singular y específico por su sensibilidad, más aún cuando la rutina de cualquier ceutí se puede ver afectada por las inclemencias meteorológicas. Sirva de ejemplo lo ocurrido durante los meses de enero y febrero cuando la ciudad autónoma de Ceuta se vio completamente aislada por mar y aire a causa del temporal durante tres días, impidiendo a los pacientes oncológicos ceutíes poder desplazarse para recibir su tratamiento radioterápico”.






