La relación entre Marruecos y Estados Unidos sigue estrechándose en el ámbito de la cooperación militar. Así se ha puesto de manifiesto durante el ejercicio multinacional African Lion 26 que se está llevando a cabo en Marruecos.
Este ejercicio militar es considerado el mayor despliegue conjunto del Mando África de Estados Unidos (AFRICOM) en el continente. En esta iniciativa, que alcanza ya su 22ª edición, participan más de 5.000 efectivos de alrededor de 40 países, junto a las Fuerzas Armadas Reales marroquíes (FAR) y el ejército estadounidense.
Estas maniobras, que se desarrollan en territorio marroquí, reflejan el creciente papel de Rabat como socio estratégico clave de Washington en el norte de África. El ejercicio no solo tiene un carácter operativo, sino también político, al evidenciar el fortalecimiento de una alianza que se ha intensificado en los últimos años.
Un despliegue militar de gran escala
El African Lion 26 reúne fuerzas terrestres, navales y aéreas en un amplio dispositivo orientado a mejorar la interoperabilidad entre países aliados. El objetivo es reforzar la seguridad regional y la capacidad de respuesta ante amenazas en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
Entre los elementos más destacados figura la participación de medios aéreos de gran potencia, como los bombarderos estratégicos B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que han operado junto a cazas F-16 marroquíes en vuelos combinados sobre el sur del país. Estas operaciones simbolizan la creciente integración militar entre ambos aliados.
Cooperación aérea y capacidad de disuasión
La presencia de los B-52, capaces de realizar misiones de largo alcance y con gran poder ofensivo, subraya la voluntad de Estados Unidos de proyectar una disuasión creíble en la región. Según fuentes militares, este tipo de despliegues permite demostrar la capacidad de de actuar de forma coordinada a nivel global.
Además, estos vuelos conjuntos con la Real Fuerza Aérea Marroquí ponen de relieve el alto grado de coordinación operativa alcanzado. La integración de plataformas avanzadas en ejercicios multinacionales evidencia el progreso en la preparación conjunta y la modernización de las capacidades militares marroquíes.
Formación y operaciones conjuntas
El ejercicio también incluye actividades de formación especializada, como el desarrollo del primer curso de controladores aéreos avanzados (JTAC) en Marruecos. Estos especialistas desempeñan un papel clave al coordinar ataques aéreos desde tierra, garantizando precisión y minimizando daños colaterales.
La participación de unidades estadounidenses en este tipo de programas refleja el compromiso de ambos países con el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de capacidades. Esta cooperación técnica se suma a las maniobras sobre el terreno, consolidando una relación que va más allá de los ejercicios puntuales.
Un socio estratégico en el norte de África
El refuerzo de la colaboración militar entre Rabat y Washington se enmarca en una estrategia más amplia de Estados Unidos para mantener su influencia en África y, especialmente, en la región del Sahel, donde persisten desafíos en materia de seguridad.
Para Marruecos, esta alianza supone una oportunidad para afianzar su papel como actor clave en la estabilidad regional y mejorar su posicionamiento internacional. El desarrollo de ejercicios como el African Lion confirma una tendencia de creciente cooperación que combina intereses estratégicos, seguridad y proyección geopolítica.






