El fiscal del rey de Marruecos ante el Tribunal de Primera Instancia de Rabat negó este viernes las informaciones publicadas por una agencia extranjera que aseguraban que varios ciudadanos senegaleses arrestados tras los altercados registrados durante la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) se encontraban en huelga de hambre como protesta por supuestos retrasos judiciales y la falta de un traductor en el proceso.
En un comunicado oficial al que ha tenido acceso Rue20, la Fiscalía calificó estas afirmaciones de “incorrectas” y sostuvo que incluyen “diversas inexactitudes” que no reflejan ni el desarrollo real del procedimiento judicial ni las condiciones en las que permanecen los detenidos.
El Ministerio Público señaló que no se ha producido ninguna huelga de hambre, ya que los internos reciben con normalidad las comidas suministradas por la administración penitenciaria. Asimismo, aclaró que los aplazamientos del juicio se realizaron a petición de los propios acusados, con el objetivo de preparar su defensa y asegurar la comparecencia de sus abogados.
Vista suspendida a petición de los acusados y nueva fecha
Según detalla el comunicado, la primera vista se celebró el 22 de enero de 2026 y fue suspendida en varias ocasiones a solicitud de los detenidos, quienes actuaron de forma conjunta para garantizar su asistencia letrada.
En una de las sesiones compareció un abogado perteneciente al Colegio de Abogados de Francia, que se dirigió a los acusados en francés y les comunicó la nueva fecha de la audiencia, fijada finalmente para el 12 de febrero de 2026.
En cuanto a la cuestión lingüística, la Fiscalía indicó que en las audiencias estuvo presente un traductor jurado nombrado por el tribunal para realizar la traducción al francés, idioma que, según el comunicado, los detenidos dominan. También rechazó la afirmación de que las diligencias policiales se practicaran sin traducción, recordando que la normativa marroquí no obliga a contar con un traductor cuando el funcionario instructor conoce la lengua del declarante.
Por último, la Fiscalía reiteró que las actas de las declaraciones recogen expresamente que su contenido fue leído y traducido a los detenidos, y concluyó que las informaciones difundidas por el medio extranjero carecen de base real.






