Marruecos paró a casi todos en la playa

Lo sacaron in extremis. Eran las 6.00 horas y se había recibido la información de que unas 200 personas emprendían carrera hacia el espigón del Tarajal, el mismo que en 2014 fue escenario de demasiadas muertes. El mar embravecido arrojaba un oleaje capaz de vencer a todo. Dos subsaharianos superaron la playa, blindada de agentes marroquíes, para arrojarse al agua, en un intento tan desesperado por cruzar que nada importaba dejar allí la vida.

Los componentes de la embarcación del Servicio Marítimo rescataron a uno de estos jóvenes que hasta en dos ocasiones se había sumergido en el mar. Sacarlo del agua era prácticamente un milagro, como también mantener la unidad marítima controlada, sin chocar contra el espigón en unas maniobras increíbles. Uno de los agentes que ocupaba la patrullera pudo coger al joven con ayuda de uno de los aparatos de enganche con los que trabajan, subiéndolo mientras su compañero le agarraba a él para que los dos no terminaran cayendo al agua. Y todo ello impidiendo que la patrullera chocara contra las rocas.

Los GEAS, activados al momento, hacían lo propio con otro de los inmigrantes, metiéndose en el agua para poder sacarlo en una labor muy complicada. Las maniobras fueron complejas, sobre todo por el temporal, la oscuridad y el mismo escenario de los hechos. Se conjugaban de manera maliciosa todos los componentes para que se produjera una desgracia que afortunadamente se evitó. La Delegación del Gobierno informó que en este caso concreto tras el rescate de los GEAS se procedió a su rechazo a Marruecos.

Cruz Roja atendió al único de los subsaharianos que cruzó; el otro, rechazado

En tierra se desplegaron componentes de la Compañía Territorial y de los GRS. De hecho dos de estos agentes de los grupos comisionados en Ceuta y uno de la Compañía Rural se prepararon incluso con salvavidas para arrojarse al mar en el rescate, sin que finalmente fuera necesaria su actuación al haber actuado sus compañeros por mar.

Se trabajó al límite, en una madrugada que recordaba la producida aquel 6 de febrero de 2014, protagonizada por subsaharianos que están desesperados y que, en hechos como este, demuestran lo que son capaces de hacer para cruzar.

Cruz Roja fue activada pero no resultó necesaria su actuación en la frontera, desviándose una única unidad al puerto deportivo para atender al joven rescatado por el Servicio Marítimo, que fue entregado sano y salvo a la Policía Nacional para su posterior ingreso en el CETI. Presentaba un cuadro de hipotermia pero no se requirió de su evacuación al HUCE, siendo reanimado en la propia ambulancia del ERIE de Cruz Roja.

Marruecos se hizo cargo, al otro lado, de todas las personas interceptadas y mientras duró este operativo (desde las 6.00 hasta pasadas las 7.30 horas) se mantuvo cerrada la frontera del Tarajal. Algunos porteadores que no habían podido sacar sus bultos la noche previa hacían cola y eran testigos sorprendidos de esta situación.

Este intento de entrada se suma al producido el lunes cuando decenas de subsaharianos buscaron la entrada a Ceuta por la misma vía, por la del trágico espigón. Nueve lo lograron y fueron devueltos al vecino país.