Las autoridades de Marruecos han logrado asestar un importante golpe a las redes de comercio ilegal de metales preciosos en el norte del país. En una operación coordinada, la Policía y la Aduana marroquíes frustraron el pasado sábado un intento de introducción ilícita de una gran cantidad de metal precioso en el territorio nacional.
El escenario de esta intervención fue el puerto de Beni Enzar, situado en la ciudad de Nador, un punto estratégico para las conexiones marítimas internacionales.
El operativo se inició durante los controles fronterizos rutinarios que se realizan de forma exhaustiva a los vehículos que desembarcan en la zona portuaria.
13,5 kilos de lingotes de oro
Los agentes centraron su atención en un automóvil con matrícula extranjera que acababa de llegar a bordo de un ferry procedente de la ciudad francesa de Sète, en el Mediterráneo.
Tras una inspección minuciosa del interior del vehículo, los funcionarios descubrieron 13,5 kilos de lingotes de oro que habían sido cuidadosamente escondidos para intentar eludir la vigilancia aduanera.
Según han informado diversas fuentes de seguridad, el quilataje del oro interceptado todavía está pendiente de ser determinado con exactitud por los peritos correspondientes.
El conductor fue detenido
Como resultado inmediato de este hallazgo, las autoridades procedieron a la detención del conductor del coche, un hombre de nacionalidad marroquí. El sospechoso fue trasladado de inmediato para ser puesto a disposición de las instancias legales.
Actualmente, el detenido se encuentra bajo la tutela de las autoridades judiciales con el firme propósito de esclarecer todos los detalles y circunstancias de este caso de contrabando de oro.
La investigación en curso se centra en identificar posibles ramificaciones nacionales o internacionales que pudieran estar vinculadas a esta actividad delictiva organizada. Este tipo de incautaciones subraya la vital importancia de la vigilancia en las fronteras de Marruecos para combatir el tráfico de mercancías de alto valor que intentan entrar de forma ilegal desde puertos europeos.






