Con el final del mes sagrado de Ramadán, los marroquíes se preparan para añadir sesenta minutos a la hora legal del país (GMT+1), volviendo así al horario de verano en Marruecos.
El reloj se ajustará cuando sean las dos de la madrugada del domingo 22 de marzo, después de que el país regresara al horario oficial de Marruecos (hora de Greenwich) a las tres de la madrugada del domingo 15 de febrero pasado con motivo de la llegada del mes sagrado.
Aunque esta medida se ha convertido en una práctica anual vinculada al Ramadán, muchos usuarios de redes sociales han expresado su descontento con el regreso al horario adicional, renovando sus demandas de volver definitivamente al horario de Greenwich.
Otros incluso han anunciado que continuarán organizando sus actividades según el horario legal sin seguir el horario de verano.
Variaciones en los horarios que no gustan a todos
La adopción del horario adicional en Marruecos se remonta a finales de 2018, cuando el gobierno de Saad Eddine El Othmani aprobó un proyecto de decreto que permite aplicar el horario de verano de forma permanente.
Esta decisión provocó una ola de protestas y rechazo popular, especialmente entre estudiantes en varias ciudades.
Expertos señalan que el horario de verano tiene efectos negativos para la salud y el estado psicológico, ya que provoca trastornos del sueño y afecta a la concentración y la productividad, especialmente entre niños, estudiantes y empleados, quienes sufren fatiga crónica y cambios de humor debido a la alteración del reloj biológico, lo que reduce su rendimiento diario.
La fecha de inicio del mes sagrado de Ramadán siempre queda supeditada a la observación del creciente lunar en Marruecos, criterio que Ceuta y Melilla siguen de forma consensuada desde hace años para unificar el calendario religioso con el país vecino.
La finalización se espera que sea el próximo viernes 20 de marzo.






