El Ministerio del Interior de Marruecos ha confirmado que 154.309 personas han sido evacuadas en las últimas semanas debido al riesgo de inundaciones provocadas por intensas lluvias en el norte y oeste del país.
Las autoridades han hecho un llamamiento urgente a la población para no regresar a las zonas afectadas hasta que mejoren las condiciones y se emitan directrices oficiales.
La provincia de Larache es la más afectada, con 112.695 evacuados, seguida de Kenitra, donde 23.174 habitantes han abandonado sus hogares. Otras provincias también han registrado desalojos preventivos, dentro de un plan de evacuación orientado por niveles de riesgo y magnitud de los daños posibles, según el Ministerio.

Alcazarquivir, la localidad más afectada
En la provincia de Larache, la localidad de Alcazarquivir, con más de 120.000 habitantes, se ha convertido prácticamente en una ciudad fantasma. La mayoría de la población ha abandonado la urbe por precaución, mientras el Ejército permanece movilizado desde el jueves pasado para apoyar a los damnificados.
El río Loukkos y el embalse de Oued el Makhazine, que ha superado el 158 % de su capacidad, siguen representando un riesgo significativo de desbordamiento, lo que mantiene a las autoridades en alerta máxima. La Gendarmería Real ha cortado los accesos a la localidad y supervisa que los vecinos no regresen hasta que la situación se estabilice.

Carreteras cortadas y evacuaciones preventivas
Aunque en algunas zonas el nivel del agua ha comenzado a bajar, carreteras y accesos permanecen cortados, dificultando el tránsito y el abastecimiento. Para garantizar la seguridad, las autoridades han habilitado decenas de autobuses en El Auamra y Zuaida, para evacuar a los vecinos de áreas vulnerables ante posibles nuevas crecidas.
La Dirección General de Meteorología ha emitido una alerta naranja para el sábado y domingo, con lluvias de hasta 70 milímetros en el norte y noroeste del país, acompañadas de rachas de viento de 85 kilómetros por hora, lo que refuerza la necesidad de precaución y vigilancia continua.
Recomendaciones oficiales
El Ministerio de Interior insiste en que, aunque algunas zonas comienzan a experimentar descenso de agua, las inundaciones no han remitido y persiste el riesgo de agravamiento. Las autoridades llaman a mantener la alerta máxima y a seguir las instrucciones de los cuerpos de seguridad y los servicios de emergencia para evitar daños personales y materiales.
Hasta el momento, la movilización preventiva ha permitido minimizar las víctimas, pero los daños en infraestructura y agricultura todavía se están evaluando, con especial preocupación por la producción de la región y el impacto en la vida cotidiana de los habitantes.






