Marruecos vuelve a enfrentarse a un episodio de calor intenso apenas unos días después de cerrar un mes de mayo marcado por varias olas de calor.
La Dirección General de la Meteorología (DGM) ha informado de que gran parte del país estará afectada durante esta semana por temperaturas extremas que podrían alcanzar entre los 40 y los 44 grados centígrados, especialmente en las regiones del sur y del sureste.
Según las previsiones meteorológicas, las zonas del interior registrarán valores que oscilarán entre los 35 y los 40 grados, mientras que las áreas costeras experimentarán temperaturas más moderadas gracias a la influencia de la brisa marina.
Este nuevo episodio de calor llega acompañado de fuertes rachas de viento, una situación que también está teniendo consecuencias en el estado del mar y en la seguridad de las playas.
Restricciones en numerosas playas por el fuerte oleaje
Las condiciones marítimas han llevado a las autoridades marroquíes a adoptar medidas de precaución en buena parte del litoral atlántico. Para este martes y miércoles se han establecido restricciones al baño en numerosas playas debido al riesgo derivado del fuerte oleaje y del viento.
Entre las zonas más afectadas se encuentran las playas de Mirleft, El Ouatia y Tarfaya, donde ondea la bandera negra, lo que implica una prohibición total del baño por peligro extremo.
Por su parte, otros conocidos destinos costeros como Agadir, Essaouira y Casablanca presentan bandera roja, una señal que también advierte de condiciones peligrosas para los bañistas. La situación es algo más favorable en la costa norte, donde predominan las banderas amarillas, aunque se recomienda extremar la precaución.
También se esperan tormentas y polvo en suspensión
Además del calor y del temporal marítimo, las previsiones meteorológicas apuntan a la posibilidad de tormentas eléctricas y chubascos localizados en zonas del Alto Atlas.
La DGM también alerta de la llegada de fuertes rachas de viento capaces de levantar polvo, especialmente en áreas del interior y del sur del país, lo que podría reducir la visibilidad en determinados momentos.
Las previsiones indican además que las temperaturas podrían volver a aumentar en las regiones del norte y del centro a medida que avance la semana y se acerque el fin de semana.
Marruecos ya encadenó varios episodios de calor durante todo el mes de mayo bajo alertas naranjas, y ha comenzado junio con una situación similar, aunque en esta ocasión los avisos meteorológicos activos son de nivel amarillo.
La evolución de las condiciones atmosféricas seguirá siendo vigilada por las autoridades ante la persistencia de temperaturas elevadas y fenómenos asociados al calor extremo.






