Ceuta siempre deja huella. Es el caso de Manuel Florido. Canario de nacimiento y que estuvo seis años destinado en la ciudad autónoma como militar en la unidad del Regimiento de Artillería Mixto número 30. Desde 1996 hasta 2002. Veintitrés años después vuelve a Ceuta. En esta estancia en la ciudad autónoma, le cogió mucho cariño, no solo a la ciudad sino al fútbol caballa ya que fue entrenador de varios equipos.
Florido comienza la entrevista agradeciendo a Antonio Burgos todo lo que ha hecho por él como símbolo de la buena relación que tiene con él.
Inicios en Ceuta
Recuerda sus inicios en Ceuta: “Salí de la academia en julio 1996, y lo primero que me dijeron era que me hacía cargo de los camiones. Y entonces me fui un día al grupo logístico y me encontré allí a don Miguel Vega que era el presidente de Polígono, y empezamos un poquito a hablar de fútbol”, cuenta Florido.
El militar destinado en Ceuta ya había entrenado a equipos en Las Palmas de Gran Canaria pero no tenía titulación, pero fue en Ceuta cuando se sacó el título gracias a Miguel Vega que le insistió y convenció para sacarse el carné de entrenador.
Comenzó dirigiendo al infantil del Polígono y en ese club ya estaba Antonio Burgos y también el padre de éste con quienes guardan muy buena relación: “Tras varios años de estar en el infantil del polígono y el cadete, me vino la oferta del Atlético Ceuta, que fue ya en el 2.000”, recuerda Florido.
El Atlético Ceuta y el Polígono eran filiales por lo que se podían pasar jugadores. Estuvo solo cuatro jornadas dirigiendo al Atlético Ceuta ya que después lo llamaron para irse de nuevo a Gran Canaria.
Anhelo a Ceuta
Manuel guarda recortes de periódicos de aquella época, los recauda con mucho cariño y ha aprovechado este encuentro del Ceuta-Las Palmas para venir a visitar a sus amigos y excompañeros.
“Tengo que ir ver a mis amigos, tengo que ir ver a mis compañeros, y, entonces, propusimos el viaje”. Estima que estarán en el ‘Murube’ alrededor de cien aficionados, y con representación del mítico jugador Juan Carlos Valerón, ya que hay una peña con su nombre.
Ceuta ha cambiado mucho, a juicio de Florido a mejor: “Estamos súper impresionados del cambio que ha habido, ha habido un cambio abismal, ha ido para arriba, como todas las ciudades, pero la gente de Ceuta es una gente súper cercana y campechana”, indica Florido.
Viaje tedioso hasta Ceuta
Tanto Manuel como su mujer llevan en Ceuta desde el jueves. Salieron de Gran Canaria a las 6:30 horas y llegaron a la ciudad autónoma a las 22:00 horas, un largo viaje pero que merece la pena para vivir este encuentro especial del Ceuta-Las Palmas.
Corazón dividido “a medias”, se sinceró Manuel, ya que en el partido va con Las Palmas: “Ceuta es una ciudad que me ha tirado en lo personal, pero yo quiero que gane Las Palmas, sobre todo porque acabamos de descender de Primera División, tenemos un equipazo”, concluyó Florido.
Piropos al Ceuta
Elogia al equipo de José Juan Romero: “Es verdad que el Ceuta está jugando muy bien, me encanta, sobre todo la filosofía que tiene y el ‘Alfonso Murube’ es un campo complicado que aprieta mucho”.
Sobre el entrenador de Las Palmas, Luis García afirma que le gusta mucho. La ausencia de Dinko Horkas es un problema para él ya que es uno de los mejores porteros de la categoría y confía en Jonathan Viera y Jesé para que recuperen su mejor versión.
Fiesta en el ‘Tapi’
Esta tarde, en el ‘Tapi’, lugar de reunión de aficionados locales y visitantes se vivirá una fiesta. Allí estará Manuel Florido con sus excompañeros donde comerán y recordarán viejas anécdotas y recordará los profesores que tuvo en el curso de entrenadores como Juan Barrientos, Rafael Hernández, Luis Luna o Mariano Díaz Meza.
Su gran afición por el fútbol ha hecho que esta semana sea especial para Florido, con motivo del partido de este domingo entre el Ceuta y Las Palmas. Todavía hay gente que le recuerda por Ceuta, ya que hay personas que le han parado por la calle, símbolo de que Manuel dejó huella en los ceutíes.







Un fuerte abrazo "toquito", allí por dónde has pasado has dejado huella.