Aunque no hubo que lamentar daños, uno de los efectivos estuvo a punto de ser alcanzado
Fue una práctica habitual entre los vándalos de la ciudad hace ya un tiempo, aunque parecía que ya había desaparecido de la mente de estos gamberros. Ayer, sin embargo, lo que casi se había convertido en una ‘extraña diversión’ para algunos, volvía a resurgir cuando varios efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, SEIS, fueron víctimas de una emboscada en la que fueron apedreados por unos desalmados, aunque afortunadamente no hubo que lamentar daños personales.
Alrededor de las 19.30 horas, la central del cuerpo de Bomberos recibía un aviso de incendio en la zona posterior del centro penitenciario de Los Rosales. Tras trasladar a los efectivos hasta el lugar del suceso, en lugar del fuego, allí se encontraron con un grupo de personas que los apedrearon. Aunque no hubo que lamentar ningún herido, uno de los efectivos a punto estuvo de ser alcanzado por uno de los proyectiles.
La velocidad con la que el vehículo del SEIS abandonó la zona evitó daños mayores.
Este tipo de actos violentos ha sido demasiado habitual en zonas como el Puente del Quemadero y el Príncipe. Los autores de los hechos daban aviso de un falso incendio o incluso en ocasiones prendían fuego a un contenedor o un matorral y, una vez en el lugar los bomberos, los recibían con una lluvia de piedras, cascotes y ladrillos.
Estos hechos llevaron a que en estas intervenciones fuera necesaria la escolta de la Policía Local, quien organizaba un área de seguridad para permitir que el SEIS pudiera sofocar el incendio.
Los apedreamientos se han llegado a repetir incluso contra personal sanitario de ambulancias.






