El Fiscal calificará los hechos como un homicidio y un robo con violencia.
Los dos jóvenes detenidos en la madrugada del pasado viernes por su presunta relación en el apuñalamiento que causó la muerte a Enrique G.G., de 56 años, en el Poblado Marinero, podrían llegar a enfrentarse a una pena de prisión de hasta 20 años en total, según ha podido saber este medio. En principio, el Fiscal calificará los hechos para ambos como un delito de homicidio y otro de robo con violencia e intimidación. El primero de ellos conlleva una pena de entre 10 y 15 años, mientras que el segundo una condena de entre 2 y 5 años de privación de libertad. De momento, aunque la intención de la Fiscalía es esa, habrá que esperar a que el proceso judicial avance para saber si realmente ambos responderán de los dos delitos, ya que en sus declaraciones tanto Ángel G.R. como Zacarías M.E. coincidían en que fue el primero de ellos quien acuchilló a la víctima tras una pelea y en que el segundo no tuvo nada que ver. A pesar de ello, las contradicciones cometidas en parte de sus declaraciones ha provocado que estén en prisión. El problema radicaría en que Zacarías M.E. habría insistido en sede policial en que no tenía nada que ver con los hechos y en que no acompañaba al otro sospechoso, sino que se lo había encontrado casualmente cuando ocurrieron los hechos. Esto contrastaría considerablemente con lo especificado por Ángel G.R., quien exculpó a Zacarías, aunque matizó que ambos iban juntos desde el principio. Estas diferencias, sumadas a otros detalles distantes en sus declaraciones, han provocado que la veracidad de sus versiones sea puesta en duda. De hecho, testigos presenciales de los hechos han explicado que ambos sí estaban juntos aquella noche e incluso que fue Zacarías quien se percató de que la víctima llevaba mucho dinero encima, ayudando a Ángel a robarle la cartera y el dinero. Enrique G.G. comentó a varios testigos que los detenidos le habían robado la cartera con 300 euros, golpeándole en la cara. De hecho varias personas manifestaron el día de los hechos a este medio que habían coincidido con el fallecido antes del suceso y que le habían visto con la cara ensangrentada, buscando a los detenidos acusándoles del robo del dinero.
Por otro lado, algunas fuentes indican que esa misma noche, varias horas antes del trágico suceso, habían visto a Enrique G.G. con un ramo de flores por la zona, contento y alegre, aunque este extremo no ha podido ser confirmado oficialmente.
Fuentes policiales han confirmado que Ángel G.R. intentó agredir a la Policía con una botella rota tras la agresión a un portero de un local del Poblado.






